¿Sabe cuántos valen los muebles de la abuela que dejó arrimados hace años en el último rincón del garaje? Antes de donarlos, venderlos o sacarlos a la banqueta para que alguien se los lleve, tómese el tiempo de buscar en ellos ciertos detalles para ver si se trata de antigüedades de valor. De ser así, mándelos a reparar o restaurar y lúzcalos en un lugar destacado de la casa.
La investigadora de antigüedades Judith Miller explica en su libro Investigador de antigüedades que los muebles antiguos se caracterizan por estar hechos de madera fuerte como la del nogal, roble, caoba y cedro.
Las sillas, por lo general, son amplias y su espaldar, patas y brazos traen mucha madera curvada, torneada y tallada. También tienen en la cara interior de su base el escudo o la firma de la casa manufacturera.
Rubén Tapia, restaurador de muebles antiguos por más de 30 años, señala que el uso de estacas para unir las partes de una silla o mesa, los terminados con huellas del uso manual de cinceles y la firmeza de la estructura indican que la pieza es antigua.
Las patas también hablan, denota Miller en su libro. Muchas patas de muebles antiguos se caracterizan por terminar con la talla de una pelota atrapada dentro de las garras de un águila o con una punta metálica incrustada en la madera, que moldea la pata de un león.
María Paula Olabarrieta, restauradora de muebles antiguos y lutier, señala: "Hay que ver si la pieza es fiel a un solo estilo y en qué tan buen estado está [o sea, mirar si fue dañada por insectos]".
Las manijas metálicas y talladas y los moldes sobrepuestos para adornar el área de los cajones de un escritorio, cómoda, chinero y armario reflejan también la antigüedad y el valor que puede tener un mueble.
Reparar o restaurarDespués de descubrir si el mueble tiene o no valor por su antigüedad, Olabarrieta dice que hay que decidir si se quiere mandar a reparar o restaurar.
"Estas dos acciones difieren", aclara la experta. "En la reparación se busca sólo arreglar el mueble y con la restauración se quiere conservar el valor histórico y artístico de la pieza".
Así, agrega, si el mueble es valioso, hay que dejar a un lado las reparaciones y respetar la "autenticidad y originalidad de estilo". En este caso, "se requeriría que toda reintegración de madera que se le haga sea de la misma especie de la que está hecho el mueble. El mismo cuidado deberá tenerse con los herrajes en el caso de tener que renovarlos. Siempre hay que respetar su estilo".
Tan sólo pinturaEn el caso de los muebles antiguos que no tienen un valor comercial, resulta menos costoso mandarlos a reparar que comprar unos nuevos, ya que, según indica Olabarrieta, antiguamente la calidad del mueble estándar era muy superior a la actual.
"Partiendo de un mueble de madera maciza podemos rescatar un estilo del pasado y agregarle detalles de los estilos actuales. De este modo podemos obtener una pieza especial que renovaría el ambiente donde lo ubiquemos", resalta la restauradora.
Jesús Franco, portavoz de The Home Depot e instructor de las clases de reparación de muebles que ofrece la mencionada compañía, asegura que renovar el estilo de algunos muebles viejos puede ser una tarea fácil. "Sólo necesitan de una buena barnizada para que luzcan nuevamente como nuevos", apunta.
Para ello, explica, hay que seguir los siguientes pasos:
Aplique sobre toda la mesa un líquido removedor de barniz. Déjelo allí el tiempo indicado.
Remueva el barniz viejo con una espátula.
Lije las áreas con residuos de barniz o abolladuras siguiendo la dirección de las vetas de la madera. Limpie la superficie con un paño.
Aplique varias capas de barniz.
Los tonos de barniz que se usan hoy para los muebles son el café oscuro y cereza negro.
Franco comenta que para la renovación de la pintura de una cómoda o cajonera se siguen los mismos pasos. Y para dar al mueble un toque más moderno, sólo hay que cambiarle las manijas por unas en tono platinado.
"Usar cerámica revitaliza también las mesas cuya superficie superior está muy maltratada", acota Franco.





