Los Angeles/redacción la Opinion
— Al equipo de planificadores y esposos formado por Andrés Duany y Elizabeth Plater-Zyberk se le considera como fundador de un nuevo urbanismo. Se trata de un estilo de diseño de comunidad que abraza el uso mixto (residencial y comercial) de la urbanización.Plantean vecindarios amistosos a los peatones y con espacios ricos en áreas verdes, los cuales hacen recordar a los baby-boomers sus vecindarios de juventud antes de que la explosión de suburbios hiciera a todos esclavos del automóvil.
Duany y Plater-Zyberk formularon sus nuevos principios del urbanismo cuando vivían en una de las vecindades victorianas de New Haven, Connecticut, cuando eran estudiantes en la escuela de arquitectura de Yale.
En su vecindario había tiendas en las esquinas, porches en las entradas de las casas y una variedad de estructuras comerciales y residenciales bien diseñadas, lo que plantó la semilla de una idea que ahora se ha diseminado en este país y en otras latitudes.
La nueva comunidad prototípica urbanística es Seaside, en Florida, que Duany y Plater-Zyberk comenzaron a diseñar en 1979 para la parcela de 80 acres costeros del urbanizador Roberto S. Davis. Su plan tomó los mejores elementos de un puñado de ciudades meridionales elegantes como Key West, Charleston y Savannah para crear una comunidad basada en el concepto de vecindarios peatonales autónomos.
Además de 300 hogares, en la comunidad de Seaside hay una escuela, un Ayuntamiento, un mercado al aire libre, un club de tenis, un anfiteatro techado y una oficina de correos —todo lo que cualquier persona podría necesitar en una ciudad, y todo dentro de una simple caminata de cinco minutos—.
Según la organización sin fines de lucro Smart Communities Network, Seaside funciona como una comunidad debido a su diseño. Los pórticos obligatorios son posicionados cerca de las veredas para que la gente se siente en ellos y propicie la comunicación con los transeúntes sin tener que alzar la voz.
Todas las calles están interconectadas, creando así una red que elimina senderos tributarios y reduce la conges- tión. Las calzadas entrecruzan la comu- nidad para estimular caminar y el ciclismo, mientras que las calles estrechas sirven para reducir la velocidad del tráfi- co. Los frentes de los edificios están a una distancia uniforme de la calzada y las calles son arboladas para fomentar el sentido que se vive en realidad en una comunidad y en un ambiente natural.








