La mayoría de nuestros padres nunca nos hablaron de estos temas y muchos de nosotros nos sentimos incómodos de sólo pensar en la tarea de hablarles a nuestros hijos sobre temas difíciles que también incluyen la muerte, el embarazo y así sucesivamente.
Hace años aprendí a ser honesta con mis hijos. Aprendí a no sorprenderme porque ellos me iban a preguntar y esperaban que yo les diera la información.
Como madre soltera de dos varones me tocó hablarles de todo desde lo más simple hasta lo más complicado. Recuerdo que luego de salir de la clase en la cual me dijeron la importancia de contestar las preguntas honestamente, Edgar que tenía 4 años entonces y me preguntó que "era eso que yo compraba todos los meses".
Demás está decirles que me sentí incómoda y tonta explicándole a esa edad sobre la menstruación. Años más tarde, cuando lo recogí de la escuela en el 4to grado, lo primero que me dijo fue "Mami, tú no mentiste, hoy la maestra de ciencia nos explicó sobre el sistema reproductivo y dijo exactamente lo que tú me dijiste". Ese día agradecí a la maestra su recomendación y siempre que puedo la comparto con otros padres.
Cosas que antes eran consideradas tabú, tales como vibradores, orientación sexual, sexo prematrimonial, relaciones extramaritales, prostitución, pedófilos, creer o no creer en Dios y por supuesto el uso social o abuso de drogas son "el pan nuestro de cada día".
¿Qué debemos hacer? Muchos preferimos no hablar utilizando la excusa de que si no tocamos el tema, no le metemos ideas en la cabeza o no damos la impresión de que aprobamos de tal o cual cosa. Lo cierto que estamos tratando de "tapar el cielo con la mano", muchos de estos temas son cuestión de vida o muerte.
Cuando su hijo o hija le pregunte o haga algún comentario; cuando Usted sepa algo de sus amigos o sospeche algo de sus hijos, primero respire hondo y dese un "TimeOut". Tal vez sea necesario decir "Dame un momento para pensar". La siguiente aseveración deberá ser "Quiero que sepas que no importa lo que pase, yo te amo y siempre te amaré". Enfóquese en el comportamiento o pregunta, si necesita más
información, no dude en decirles "vamos a buscar la información en este libro o en el Internet". Haga todo lo posible por mantenerse ecuánime y una vez haya explorado la situación, explique "Como te hemos enseñado, nuestros valores y creencias son estos y preferiríamos si tomases tu decisión sobre qué hacer basándote en ellos".
Ningún tema difícil es imposible de enfrentar si tenemos paciencia y buscamos apoyo cuando sea necesario.
Si Usted desea comunicarse con Eva Pagán Hill, LMHC, Administradora Clínica del Proyecto Nueva Vida del Centro Para Vivir Una Vida Libre de Drogas puede llamar al 407-245-0014 ext. 265.





