Como van las cosas la palabra matrimonio desaparecerá muy pronto. Cada vez vemos menos matrimonios, muchos divorcios, demasiadas uniones libres, nos estamos olvidando de la institución más grande creada por Dios como es la familia, como núcleo de la sociedad.
Triste pero es la verdad, vemos como los jóvenes de esta época, para ellos no existe lo que es un compromiso tan sagrado como es el matrimonio. Todos desean irse a vivir juntos, según dicen: "para ver como nos va". Esto ante los ojos de Dios es pecado, la misma sociedad se está encargando de esto tan lamentable y perjudicial como es ir en contra de la voluntad de Dios.
Nuestro Dios nos enseña muy claramente: "Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne". Recordemos que es la unión entre un hombre y una mujer.
Analicemos algunos puntos terribles que están destruyendo el matrimonio y la familia.
·El adulterio: algo muy común y normal en nuestra sociedad. El Señor lo prohibe rotundamente y vemos como en Deuteronomio 5, 18 nos dice: "No cometerás adulterio". El adulterio es la relación sexual de una persona casada con otra distinta a su cónyuge y Jesucristo fue más estricto, ni deseándola en el pensamiento.
La fornicación: Pecado no solamente en la juventud, sino en los adultos también. Fornicación es la relación sexual fuera del matrimonio. Que no se nos olvide que el sexo es bendecido por Dios, es un regalo, pero únicamente dentro del matrimonio. Por esto nos dice su palabra que ni los adúlteros, ni los fornicarios, heredarán el reino de los cielos, ya que éstas son obras de la carne y están totalmente en contra de la voluntad de Dios.
El homosexualismo: pecado horrendo ante los ojos de Dios y desafortunadamente crece cada día, destruyendo los principios morales establecidos por Dios. Por lo consiguiente la familia, como lo dice en las Sagradas Escrituras en Romanos 1,25-28: "Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, por esto Dios los entregó en pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es en contra de la naturaleza y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia (sexo desenfrenado) unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos…".
Si se extingue la familia pasará lo mismo con la sociedad. La humanidad dice que cree en Dios, pero estamos lejos de sus caminos y no queremos obedecerle. Hagamos un pare, recapacitemos, nos estamos alejando de Dios, recobremos estos valores morales. Eduquemos a nuestros hijos y la mejor manera es aceptando a Jesucristo como nuestro Salvador y obedecerle en todo, que El sea quien gobierne nuestra vida.
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