Hablando de sexo, las mamás de las adolescentes de hoy piensan que sus hijas se sienten cómodas platicando con ellas del tema y que las ven como sus confidentes. La realidad, sin embargo, es diferente.
Para las chicas, lo que escuchan de sus mamás sobre el controvertido tema no es suficiente y tampoco les confían todo.
Este fenómeno lo puso sobre la mesa la primera encuesta "Mother-Daughter Sex Talk" (Madres e hijas hablando sobre sexo), realizada por dos de las revistas más populares en Estados Unidos entre madres y adolescentes, O, de Oprah Winfrey, y Seventeen.
Los encuestadores hablaron con mil chicas de entre 15 y 22 años y sus mamás.
Los resultados muestran el contraste entre lo que piensan las jóvenes y sus madres sobre los mismos tópicos.
Un ejemplo: Sólo el 22 por ciento de las mamás encuestadas piensa que sus hijas se sienten incómodas teniendo "la charla", ya sea hablar de sexo o sobre la decisión de iniciar una vida sexual. En cambio a 6 de cada 10 chicas esta plática les molesta.
En lo que respecta al sexo oral, el 30 por ciento de las jovencitas ya lo ha practicado, pero sólo el 15 por ciento de las mamás lo sabe.
El 12 por ciento de las mamás tuvo una primera conversación planeada con sus hijas, pero para el 99 por ciento de las chicas, una charla casual es mucho mejor y más natural.
Y mientras casi la mitad de las chicas ya inició su vida sexual, sus mamás lo desconocen... Y las ellas ni piensan decírselo.
Mucho más alarmante es que el 66 por ciento de las chicas que lleva una vida sexual, se deja convencer para no utilizar protección.
Y las pocas que se han practicado un aborto, callan la experiencia.
"Es una conversación difícil y nuestras hijas no lo hacen fácil para nosotras", dijo a la revista la investigadora en relaciones madre-hija, Terri Apter.
"Pero tenemos una razón real para tratar de mejorar esa conversación, porque tenemos evidencia representativa que algunos mensajes hacen una diferencia significativa en cómo nuestras hijas navegan en el mundo del sexo", afirma la autora de "You Don't Really Know Me".
Las mamás encuestadas dijeron desconocer que sus niñas practicaban el sexting, como se le llama al envío de fotos y mensajes subidos de tono a novios o amigos.
Los números de la encuesta reflejan la realidad de familias estadounidenses, pero en opinión de especialistas regias, lo que ocurre aquí en esta materia, desafortunadamente es muy similar.
"Claro que sucede y las mamás no quieren hablar del tema", afirma Marina Pérez, psicóloga escolar y educadora en sexualidad adolescente.
"Tengo 20 años de dar orientación y la mayoría de las mamás piensan que es un alivio que se hable de esto en la escuela, y estamos hablando de mamás jóvenes de los 25 a los 30 años, que es una nueva generación".
De hecho, dice Pérez, cuando por tarea se les pide a las chicas hablar del tema con sus padres, sólo el 5 por ciento hace la asignación al día siguiente.
"Hay mucho tabú alrededor de la sexualidad, pero no sentarse a hablar con los hijos adolescentes es un error fatal, porque a la larga lo importante es que tengas una comunicación para que dudas y respuestas sean planteadas con apertura".
Un caso como muchos
La encuesta incluye las respuestas de Ariela Clark, una chica de 14 años que conoció a un chavo de tercero de prepa cuando ella cursaba tercero de secundaria. Una vez que él le dijo que la amaba, ella cedió e, incluso, aceptó tener relaciones sin protección.
Cuando su mamá encontró sexting, en su celular, la confrontó. Ariel negó todo y aunque se dio cuenta que su novio se había vuelto agresivo, tuvo miedo de decirle a su mamá y de terminar con él.
La familia decidió que Ariel era demasiado joven para una relación así y que ellos habían amado primero y la conocían mejor que su novio.
"Estaba muy asustada y enojada conmigo porque había dejado que esto fuera tan lejos, pero también estaba contenta de que ellos estuvieran interviniendo, así que tal vez podría finalmente deshacerme de Ray, porque él se estaba poniendo muy posesivo conmigo", dijo la chava, que ahora tiene una relación nueva, toma anticonceptivos y utiliza condón.
Cuestión de responsabilidad
Hablar de sexo con tu hija, puede, en la mayoría de los casos guiarla a que cuando decida iniciar su vida sexual, lo haga en sus propios términos y no bajo los de él (lo cual ocurre en la mayoría de los casos cuando hay sexo entre menores).
A través de la encuesta de las revistas, también se descubrió que una charla sobre sexualidad ha motivado a 26 por ciento de las niñas a tener sexo seguro o a planearlo; a 26 por ciento de las chavas las ha motivado a esperar; y al 18 por ciento las ha llevado a utilizar métodos anticonceptivos o planear utilizarlos.
El Journal of Sex Research, citado por la publicación O, ha demostrado que las niñas que entienden la importancia de su propio placer, son más propensas a utilizar métodos anticonceptivos; las que no, pierden su virginidad en los términos y deseos de su novio.
Estos resultados, también pueden ser aplicados a la comunidad mexicana.
"Hoy se sabe y se puede verificar en la encuesta del Instituto Mexicano de la Juventud del 2005, que los jóvenes inician con permiso o sin permiso de los papás, su actividad sexual, pero en la medida en que tienen mayor información y más valores para la toma de decisiones ante la sexualidad, son más responsables y la viven más placenteramente y sin culpas", afirma la sexóloga clínica Karla Urriola, directora del Centro Regiomontano en Sexología.
Buena parte de las ideas de tus hijas serán contrarias a lo que tú quieres que piensen, advierte la sexóloga.
"El compromiso es generar hijos reflexivos, que vivan una sexualidad placentera y permita que salgan de su burbuja y que tomen sus propias decisiones".
Así que los resultados de la investigación, aunque dispares en los puntos de vista entre madres e hijas, reafirman que hablar de sexo con tu hija, sin importar lo incómodo o vergonzante que pueda ser, sí que vale la pena.
Hablando de sexo, las mamás de las adolescentes de hoy piensan que sus hijas se sienten cómodas platicando con ellas del tema y que las ven como sus confidentes. La realidad, sin embargo, es diferente.
Para las chicas, lo que escuchan de sus mamás sobre el controvertido tema no es suficiente y tampoco les confían todo.
Este fenómeno lo puso sobre la mesa la primera encuesta "Mother-Daughter Sex Talk" (Madres e hijas hablando sobre sexo), realizada por dos de las revistas más populares en Estados Unidos entre madres y adolescentes, O, de Oprah Winfrey, y Seventeen.
Los encuestadores hablaron con mil chicas de entre 15 y 22 años y sus mamás.
Los resultados muestran el contraste entre lo que piensan las jóvenes y sus madres sobre los mismos tópicos.
Un ejemplo: Sólo el 22 por ciento de las mamás encuestadas piensa que sus hijas se sienten incómodas teniendo "la charla", ya sea hablar de sexo o sobre la decisión de iniciar una vida sexual. En cambio a 6 de cada 10 chicas esta plática les molesta.
En lo que respecta al sexo oral, el 30 por ciento de las jovencitas ya lo ha practicado, pero sólo el 15 por ciento de las mamás lo sabe.
El 12 por ciento de las mamás tuvo una primera conversación planeada con sus hijas, pero para el 99 por ciento de las chicas, una charla casual es mucho mejor y más natural.
Y mientras casi la mitad de las chicas ya inició su vida sexual, sus mamás lo desconocen... Y las ellas ni piensan decírselo.
Mucho más alarmante es que el 66 por ciento de las chicas que lleva una vida sexual, se deja convencer para no utilizar protección.