No todas las personas disfrutan del sexo. (Foto:Photos.com)
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Entre los factores de riesgo de disfunción sexual en Latinoamérica destaca la falta de lubricación, en casi un tercio de los casos, seguida de lejos por la dispareunia o dolor en la relación sexual (8,7%) y por la falla sexual de la pareja (2,4%).

En este caso, las mujeres atribuyen a sus parejas problemas de disfunción eréctil que alcanzarían el 36,4% entre los hombres de entre 50 y 59 años, y de eyaculación precoz, que afectaría según ellas al 28,2% en esa misma franja etaria.

Este estudio, que está validado con métodos estadísticos internacionales, se llevó a cabo en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Estos datos vienen precedidos de dos investigaciones que el propio Blümel publicó en los años 2002 y 2004, pero referidos solamente a Chile, que muestran que más del 60% de las mujeres de esa nacionalidad mayores de 60 años padecen disfunciones sexuales.

En concreto, 9 de cada 10 mujeres chilenas entre 40 y 44 años goza de actividad sexual, porcentaje que cae hasta la mitad (52,5%) en la franja de los 60 a los 64 años, cuando en la mayoría de los casos culmina la menopausia.

Entre las mujeres que sí mantienen relaciones sexuales se da un progresivo aumento de la prevalencia de trastornos durante el climaterio, que afecta a una de cada cinco féminas (22,2%) de entre 40 y 44 años, y a una de cada tres (66,6%) entre 60 y 64 años.

En otro estudio de 2000, Blümel ya demostró que al acercarse a la menopausia, el riesgo de disfunción sexual aumenta 5,4 veces.

Resulta curioso además que, de las mujeres que no han tenido sexo durante los últimos 12 meses, 7 de cada 10 (68,2%) están casadas, mientras que el resto están separadas (22%), viudas (4,3%), viven con su pareja (3,3%) o permanecen solteras (2,3%).