Reportaje especial EFE — La Navidad es la mejor época para estrechar el contacto con los seres queridos y encontrarnos con las personas que nos rodean o se encuentran más cercanas a nosotros. Gente con la que a veces nos relacionamos mucho menos de lo que quisiéramos el resto del año, debido al vertiginoso ritmo de vida y la falta de tiempo.
Entonces ¿Por qué no trasladar esa fiebre de encuentros y contactos al terreno más íntimo? ¿Por qué no hacer un especial regalo de Navidad o Reyes a su compañero o pareja y sorprenderle con unos “detallitos” que le volverán loco y recordará muchos después de que terminen las Fiestas?.
Por medio de la decoración se puede conseguir un explícito clima sensual en la casa, lo que a su vez vuelve a su ocupante o propietario más atractivo y deseable, para quien la visita.
Ideas para el salón y el dormitorio.
Para crear un ambiente cálido se puede “jugar” con el color de las paredes, eligiéndolo de acuerdo a su personalidad o a cómo sería el escenario donde le gustaría hacer el amor. Para crear un ambiente íntimo y sugerente, resulta muy eficaz crear transparencias: visillos, paneles de papel japonés, cortinas semitransparentes. Unas cortinas de gasa a modo de mosquitero o dosel, en el dormitorio, tienen un efecto sumamente sensual.
Alfombras y superficies mullidas.
Las zonas blandas y suaves también crean espacios cálidos y sensuales, por ejemplo los almohadones y cojines grandes y esponjosos, el terciopelo, las gasa, las colchonetas estilo balinés extendidas sobre el suelo, las moquetas y esteras blandas.
Iluminación para crear ambiente.
Procure que haya diferentes puntos de luz indirecta y suave para poder crear un entorno más íntimo. Las velas son ideales para crear este efecto sensual: las hay de mil tamaños, formas y presentaciones: de olor o con ambientador, para utilizar sobre el agua o en candelabros. Algunas sirven de lámpara y dan una luz especial. Los nórdicos son especialistas en esta iluminación.
Algunos toques de sensualidad.
Los cuadros y fotografías con desnudos o escenas eróticas, pueden ayudar a cambiar el aspecto de una pared si no quiere pintarla, y los espejos de diferentes formas, tanto en el salón como en el dormitorio dan un toque sensual y sugerente. ¡ Y si se atreve, puede colocar un espejo alargado a la altura de la cama, para observarse cuando hace el amor con su pareja!.
Música e imágenes.
Para crear un ambiente sensual es imprescindible poner una música adecuada de fondo, con melodías relajantes y sensuales, por ejemplo, estilo “chill out” o romántica. Disponer un gran libro de fotografías de desnudos sobre una mesa, algunas películas eróticas en su videoteca particular, o algún cómic erótico en su revistero, también ayuda a “calentar el ambiente”.
¡Cuidado con la ropa interior!.
Durante los días festivos, no lo son todos los tacones “de vértigo” ni los vestidos ceñidísimos, en el caso de ellas, o las camisas desabrochadas un botón más de lo habitual o los pantalones que insinúan lo que se oculta, en el caso de ellos.
La ropa interior y la lencería pasan a un primer plano cuando se trata de mejorar las cosas del amor y a nadie le gusta verse y que le vean con unas “braguitas” o unos slips deshilachados o ajados.
También existe la posibilidad de olvidarse de la ropa interior: si preparar una cena para la pareja ya resulta erótico, la temperatura aumentará aún más si no se lleva nada debajo del delantal.
Sensualidad “on line”.
Puede mantener las cosas al rojo mientras enviando por correo electrónico o mensajes de móvil, las primeras frases de una fantasía humeante, junto con una instrucción para que se las devuelva con dos frases que la continúen. No sólo hará que la cita festiva sea más interesante, sino que sacará a la luz fantasías que los atraen a ambos, como las de tener relaciones con un extraño.
Ponga los sentidos al “rojo vivo”.
Ofrezca a su pareja un masaje con aceites relajantes y o un “jacuzzi”, si lo tiene, para iniciar mejor la sesión amatoria. Tenga una copa llena de cubitos de hielo cerca y métase uno en la boca antes de acariciar y recorrer el cuerpo de su amante con los labios y la lengua.
Una boca helada pegada a una piel ardientes resulta exquisita. Puede elevar la temperatura añadiendo una bebida caliente y alternar las dos sensaciones: un par de minutos de estimulación con una boca fría seguidos de otro par de minutos con la boca caliente. Así se activan dos conjuntos de terminales nerviosos que pueden proporcionar todo un banquete sensorial.