Atracones. Cuando el estrés te ataca, te dan deseos de comer alimentos con alto contenido de azúcares, lo que provoca que el organismo se descontrole.[Foto: Agencia EFE]
1/1

GUADALAJARA, Jalisco.- El cerebro humano registra hambre después de cuatro horas de no recibir alimento en su organismo, pero si las ganas de comer pastel, papas fritas, golosinas y refrescos llegan cada una o dos horas, eso ya podría representar un problema de salud.

Cuando no es hora de comer y aunque el hambre a veces no está de por medio, hay personas que suelen pellizcar los alimentos frecuentemente como síntoma de la ansiedad.

Noemí Juárez Moreno, encargada de la Clínica de Trastorno de la Conducta Alimentaria del Instituto Jalisciense de Salud Mental (Salme), explica que cuando las personas presentan un trastorno de ansiedad, uno de los síntomas más comunes es la alteración de sus hábitos alimenticios y mientras algunos comienzan a perder el apetito, otros comienzan a comer de más.

"Nosotros, como siquiatras, estamos obligados a descubrir o discernir si el paciente realmente está comiendo de más o lo que está teniendo es un atracón de comida", señala.

Hay situaciones en las que se tiende a comer de más, como fiestas y en restaurantes, pero eso no significa que lo hagan por ansiedad, porque son momentos aislados.

Sin embargo, si la conducta es común, los pacientes comienzan a darse cuenta de que comen de más porque empiezan a aumentar de peso y eso los angustia, precisa.