A pesar de la creencia de que lo natural es mejor, es necesario cuidar la ingesta de ciertos productos, como los jugos de fruta recién hechos, que por su alto contenido de azúcar pueden ser una amenaza para la salud.
Aunque sean elaborados de manera natural, no significa que son bebidas libres, es decir que se puedan tomar en cantidades ilimitadas.
Por ejemplo, si una persona presenta baja en sus niveles de glucosa, un vaso de jugo de naranja será suficiente para que le suba.
La nutrióloga María Guadalupe Ramírez López, doctora en Salud Pública, refiere que un vaso de jugo de naranja, es decir 240 mililitros, equivale a 108 calorías. La Coca-Cola tiene 100 y la Pepsi 104.
Una cucharada sopera de azúcar es equivalente a 40 calorías.
"El problema es que estas calorías se suman al del resto de los alimentos", advierte.
Un vaso de un jugo industrializado representa en promedio 123 calorías, un refresco de sabor 115, aunque hay uno de manzana que tiene 98, mientras que un jugo de piña comercial tendrá 153 y el néctar de naranja llega a 144.
El te helado embotellado contiene 78 calorías, mientras que el agua fresca de fruta, preparada en casa, tiene en promedio 100 calorías, lo que depende de cuánta azúcar se le agregue, siendo las más dulces las que se venden en negocios como paleterías.
"Estas bebidas, además de ser ricas en calorías, se sustituyen por alimentos de más calidad, como las frutas y verduras", insiste Ramírez López.
"Que las madres sepan que los niños necesitan consumir bebidas, pero que no tengan carbohidratos simples para que no se acostumbren que desde niños les guste consumir más lo dulce".
Miguel Escalante Pulido, endocrinólogo del Centro Médico Nacional de Occidente del IMSS Jalisco, explica que en algunos centros escolares de otros países prohibieron el consumo de jugos porque era la base de la alimentación de muchos niños y se detectó que en realidad era mucha azúcar para ellos.
En el 2004, el Sistema de Educación Pública de Chicago ordenó reemplazar los productos de las máquinas expendedoras en los planteles por alimentos más nutritivos.
Las bebidas debían ser sólo agua, o jugos nutritivos y bocadillos con no más del 30 por ciento de calorías y 40 por ciento de azúcar.
Por ello, el especialista recomienda que en lugar de darle un jugo a su hijo, le de una fruta, la que además de darle menos azúcar, le proporcionará fibra y más nutrientes, como vitaminas.
"La verdad es que es mucho mejor comer la fruta con todo el gabazo, la fibra, tiene un impacto metabólico mejor que el jugo; creo que no deberíamos de abusar de él. Si damos vitamina C, un limón nos puede dar la vitamina C de dos, tres días", afirma.
El mejor hidratante para niños y adultos, reitera, es el agua natural.
Sin embargo, como alternativa considera que los jugos de soya que salieron al mercado en los últimos años son una buena opción, porque tienen proteína y, para procesarla, se elimina parte de los carbohidratos o azúcares que se ingieren, disminuyendo la cantidad de los mismos que se absorbe en la sangre.
Además, señala que también ya hay bebidas light que se endulzan con fructuosa o sucralosa y que son una solución para los niños con problemas de obesidad.
Estos endulzantes no tendrían repercusiones negativas, asegura, porque se eliminan con la orina y el impacto de los jugos altos en calorías es más agresivo.
La recomendación del especialista es darle a los niños uno o cuando mucho dos vasos de jugo al día y acostumbrarlos a tomar agua natural y comer frutas.
"Sería lo ideal (el agua), es un buen diurético y tiene muchísimas propiedades más, como desintoxicantes".
El mejor trago
El Comité de Expertos para Recomendaciones de Bebidas para la Población Mexicana publicó en el 2008 un listado, por orden jerárquico, de las bebidas que deben tomarse.
El consumo energético recomendado para adultos varones de más de 19 años debe ser aproximadamente de 220 calorías por bebidas, únicamente.
Su requerimiento diario y total de calorías es de 2 mil 200. Es decir que sólo el 10 por ciento debe aportarse en líquidos.
Para las mujeres no debe rebasar de 180 calorías la ingesta por bebidas, ya que su requerimiento diario es de alrededor de mil 800.
El consumo de agua natural debe predominar, desde tres cuartos de litro a 2 litros al día.
La leche está en segundo lugar, pero debe ser baja en grasa, se recomienda hasta medio litro en niños mayores de un año y adultos.
Puede sustituirse por la de soya pero sin azúcar.
El té y café como tercera opción de bebida, deben ser también sin azúcar.
Las bebidas dietéticas son permitidas hasta por medio litro al día. De los jugos de 100 por ciento fruta sólo se recomienda tomar medio vaso.
Después están las bebidas endulzadas como atole, licuados, aguas frescas y te helado.
Si consume alcohol, no debe ser más de una al día.
La recomendación del refresco es que se beba esporádicamente y no a diario.
A pesar de la creencia de que lo natural es mejor, es necesario cuidar la ingesta de ciertos productos, como los jugos de fruta recién hechos, que por su alto contenido de azúcar pueden ser una amenaza para la salud.
Aunque sean elaborados de manera natural, no significa que son bebidas libres, es decir que se puedan tomar en cantidades ilimitadas.
Por ejemplo, si una persona presenta baja en sus niveles de glucosa, un vaso de jugo de naranja será suficiente para que le suba.
La nutrióloga María Guadalupe Ramírez López, doctora en Salud Pública, refiere que un vaso de jugo de naranja, es decir 240 mililitros, equivale a 108 calorías. La Coca-Cola tiene 100 y la Pepsi 104.
Una cucharada sopera de azúcar es equivalente a 40 calorías.
"El problema es que estas calorías se suman al del resto de los alimentos", advierte.
Un vaso de un jugo industrializado representa en promedio 123 calorías, un refresco de sabor 115, aunque hay uno de manzana que tiene 98, mientras que un jugo de piña comercial tendrá 153 y el néctar de naranja llega a 144.