Un estudiante de medicina recibe instrucciones durante una clase de alumbramiento en la facultad de medicina de la Universidad de Arizona con la ayuda de los robots Noelle y Hal. (Foto: EFE/Gary M. Williams)
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Tucson (Arizona), 20 de Octubre (EFE).- “Noelle” y “Hal” son dos robots que simulan a una madre y a su bebé y que sirven para que estudiantes de medicina en el sur de Arizona aprendan todo lo relacionado a un parto y sus posibles complicaciones.
 
“Gracias a un programa, el robot nos permite experimentar cualquier tipo de situación con la que se pueden enfrentar los futuros médicos, desde un parto normal, hasta aquellos con mayores complicaciones como cuando se necesita utilizar fórceps, una hemorragia sorpresiva e, inclusive, una cesárea”, dijo a EFE la doctora Heather Reed, profesora del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Arizona (UA) en Tucson.
 
“Noelle”, que tuvo un costo de 40.000 dólares, cuenta con un motor interno que simula el proceso que ocurre dentro del cuerpo de la mujer durante las contracciones de parto.
 
“Un médico debe de estar preparado para cualquier tipo de problema, una mujer puede tener un embarazo normal, pero durante el parto de un momento a otro su situación puede cambiar, por lo que siempre se debe pensar el bienestar de la madre y de su bebé”, afirmó Reed.
 
“La experiencia que los estudiantes obtienen con “Noelle”, la mamá robot, es lo más cercano que se puede tener a la vida real”, agregó.
 
El estudiante sigue paso a paso cada proceso mientras el robot expulsa un bebé de plástico a través de su vagina.
 
La experiencia puede ser tan real que inclusive el robot puede emitir mensajes como “me duele mucho” o “el bebé ya viene".
 
“El estudiante nunca sabe cuál es la situación que va a enfrentar”, dijo Reed por lo que los alumnos aprenden como ayudar a la mujer y la forma en que deben colocar sus manos para traer al mundo al bebé.
 
Uno de estos estudiantes es Scott Willard, quien la semana pasada tan solo dos días después de que tuvo su experiencia con “Noelle”, fue llamado para asistir su primer parto.
 
“La experiencia con el robot es muy parecida a un parto normal, solamente que es más limpio”, bromeó Willard, quien cursa su tercer año en la facultad de medicina en la UA.
 
Manifestó que el haber podido experimentar primero con el robot le permitió saber con más precisión qué esperar durante el parto real.
 
“Sabiendo de antemano qué esperar, especialmente cuando el bebé viene tan rápido es fundamental. Creo que siempre es mejor tener este tipo de experiencias previas a tener que experimentar durante un parto real”, dijo el estudiante.
 
Como parte del programa, los estudiantes también tienen la oportunidad de aprender a dar primeros auxilios y atender al recién nacido.
 
Ambos robots pueden presentar repentinas complicaciones como cambios en su respiración o en tensión por lo que pueden requerir ser intubados o llevados al quirófano para operaciones de emergencia.
 
“Hal”, el bebé robot, está programado para cambiar repentinamente de un color rosa a un azulado, con lo que se simula la falta de oxigeno.
 
También puede simular convulsiones, lo que permite a los futuros doctores practicar sus habilidades para actuar oportunamente en estos casos de emergencia.
 
“Noelle” llegó a UA el pasado mes de marzo y cada semana es utilizada por estudiantes, enfermeras e inclusive médicos que desean tener este tipo de experiencia.