VACUNAS. Los niños pueden aprovechar la vacunación temprana en el condado Orange. / La Prensa.
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Londres,(EFE).- Un hecho tan habitual como el de suministrar paracetamol a los niños tras ser vacunados para evitar las reacciones adversas reduce significativamente la eficacia de la vacunación, según un estudio que publica la revista británica The Lancet.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Defensa (Hradec Kralove, República Checa) ha constatado que el recurso a este medicamento como “profiláctico” para prevenir la fiebre tras una vacunación rutinaria no sólo inmuniza a los pequeños contra la alta temperatura corporal, sino que también impide la formación de anticuerpos, objetivo principal de la vacunación.

Para llegar a esta conclusión, el equipo dirigido por el profesor Roman Prymula realizó dos ensayos clínicos, el primero de ellos con niños en edad de recibir sus primeras dosis contra la hepatitis B, difteria, tétanos, tosferina, polio, rotavirus y el Haemophilus Influenzae B, bacilo causante de la meningitis, entre otras enfermedades.

El segundo ensayo, por su parte, estuvo protagonizado por jóvenes que recibieron el “recordatorio” de esa vacuna.

Los sujetos fueron asignados de forma aleatoria al grupo experimental, en el que los pequeños recibieron una dosis “preventiva” de antipiréticos cada 6 horas durante las 24 horas posteriores a la vacunación, o a un grupo control, que no recibió ninguna medicación.