Muchos de los adultos encuestados indicó haber experimentado niveles de estrés de moderados a altos este año. (FOTO: Archivo.La Opinión)
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Asimismo, de acuerdo con el sondeo, los adolescentes y los niños entre 8 y 12 años son más propensos a sufrir de estrés con respecto al año pasado sin que sus padres estén conscientes de la situación.

"Lo que hemos visto entre los niños es que muchos padres no saben que los niños están padeciendo de estrés y también que los niños están reportando niveles de estrés que lo que los padres piensan", dijo El-Ghoroury.

Cerca de la mitad (45 por ciento) de los adolescentes de 13 a 17 años que participaron en la encuesta afirmaron estar más preocupados este año, pero sólo el 28 por ciento de los padres creen que el estrés de sus hijos ha ido en aumento.

En el caso de los menores entre 8 y 12 años, cerca de la cuarta parte (26 por ciento) aseguró tener más preocupaciones este año, mientras que sólo el 17 por ciento de los padres afirmó que el estrés de sus hijos había aumentado.

El galeno recomendó a los padres prestar más atención a las posibles señales de estrés en los menores, como cambios en la alimentación, la rutina de dormir, los niveles de energía o la manifestación de emociones como tristeza, ansiedad o temor.

El experto destacó la necesidad de desarrollar conductas saludables que ayuden a controlar el estrés, como la práctica de ejercicio o una alimentación saludable o buscar ayuda profesional cuando estas alternativas no sean suficiente.

"Es importante aprender a identificar las fuentes que estás provocando el estrés y buscar prácticas para controlar el problema, como caminar, hacer ejercicios de respiración y hablar sobre los problemas con otras personas", señaló El-Ghoroury.