Cada vez nos importa más nuestro aspecto físico, es una verdad innegable, un dogma. Las consultas de los nutricionistas se ven repletas en la primavera, al igual que suben las matrículas en los gimnasios y la venta de productos dietéticos y adelgazantes. Para muchos no existe el ejercicio perfecto o la dieta ideal pero todo vale a la hora de lucir atractivos con el cambio de la estación.
Es fundamental encontrar un método que nos permita estar fuertes, sanos y bellos a la vez, sin que ello merme nuestra capacidad intelectual o nos reste demasiado tiempo de ocio.
El "spinning" (bicicleta estática), la gimnasia pilates o dietas como la de la zona, la piña o la Atkins, se convierten en estrategias masivas durante la llegada de las flores pero ¿cuáles son las nuevas maneras de estar en forma?
El primer consejo fundamental es: hay que tener en cuenta que tras un largo período de inactividad física no es saludable un cambio tan brusco para el cuerpo. No pases de cero a cien, comienza a hacer ejercicio de modo paulatino.
Lo mismo ocurre con las cremas antiestrías o reafirmantes y anticelulíticos. No abuses de ellas. Aunque la publicidad nos inste a consumir esta clase de cosméticos de manera compulsiva, recuerda que más vale ser constante y aplicarlos a diario, combinándolos con otros métodos como una dieta equilibrada y la realización de ejercicio.
Olvida el uso de pesas en las primeras semanas, el sobreesfuerzo no conseguirá que bajes de peso más rapidamente y en cambio, trata de eliminar de tu dieta de manera radical las grasas, azúcares y carbohidratos.
Para conseguir la tonificación de los músculos es mejor realizar ejercicios sin carga y sustituirlos por ejercicios aeróbicos.
Un buen ejemplo de ejercicios que tonifican de modo gradual son la natación (al menos una hora diaria), el "kickboxing", o hacer "footing" (30 minutos mínimo al día).
Los estiramientos, abdominales, el "body pump" o el "spinning" son perfectos para las mujeres. Reafirman y acaban de raiz con la celulitis y las pieles flácidas. Aunque todo ello no vale de nada si luego asaltamos la nevera en busca de productos energéticos que llenen el vacío creado.
Es muy importante subrayar que todo este proceso de embellecimiento no debe nunca sobrepasar tu capacidad. Se trata de un sacrificio pero nunca puede suponer un drama pues acabarás por abandonarlo sin haber obtenido tu objetivo.
Es fundamental que sepas dosificar tus capacidades; si realizar ejercicio a diario es mucho para ti intenta hacerlo al menos tres días a la semana. No hace falta morirse de hambre pero sí seguir una dieta equilibrada.
En cuanto a la firmeza de tu piel utiliza cremas y camina una hora al día. EFE





