El deporte es recomendable en la madurez, aunque no hace falta llegar a competir como este corredor de obstáculos australiano, Osmo Millridge, de 77 años, en una carrera en Sidney. Foto: EFE
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Reportajes/Efe — El envejecimiento saludable es un deseo compartido no solo por autoridades sanitarias y geriatras, sino también por los millones de personas que llegarán a edades cada vez más avanzadas y que anhelan una buena calidad de vida, independencia y salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece en sus protocolos sobre una vejez “buena” la prioridad en la prevención de enfermedades crónicas mediante hábitos de vida saludables, ya que es una de las formas más rentables de evitar la dependencia.

Las estadísticas más recientes indican que los ciudadanos de países desarrollados viven una media de unos 60 años con buena salud y el objetivo es prolongar lo máximo posible el número de años libres de enfermedad, con medidas tan recurrentes como evitar el tabaquismo, la obesidad y la promoción de hábitos de vida sanos.

Un estudio difundido por el Instituto Nacional del Envejecimiento de Estados Unidos (NIA, en inglés) indicó que la población mundial de mayores de 65 años está aumentando a un ritmo sin precedentes y, mientras que actualmente totaliza 506 millones de personas, en poco más de 30 años se habrá duplicado hasta 1.300 millones.

De esta manera, el porcentaje de las personas mayores pasará del 7 por ciento registrado a finales de junio de este año al 14 por ciento en 2040. De acuerdo con el informe, en el horizonte de 30 años la población mundial mayor de 65 años superará por primera vez en la historia a la menor de 5 años.

Además de la prevención de la enfermedad física y del fomento del ejercicio también son importantes otras cuestiones, como recuerda la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología en sus manuales al uso relacionados con el abordaje de esta problemática.