El doctor Rand McClain, de la USC Family Medicine, realiza una prueba de diabetes a Mercedez Castrillo de 89 años de edad. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
1/1

Ginebra (EFE).- La diabetes se ha convertido en una de las mayores dolencias del siglo XXI y una de las más costosas para los sistemas sanitarios, con una cifra de enfermos que, de 285 millones actualmente, podría llegar a los 435 millones en veinte años si no se adoptan medidas educativas y preventivas.

Con esta advertencia, se incita al mundo a reaccionar a tiempo contra la diabetes, enfermedad que cada año desarrollan 7 millones de personas, que causa la muerte de cuatro millones de diabéticos y que es responsable de que cada 30 segundos una persona pierda una extremidad.

Según los datos más recientes reunidos por los especialistas y organismos vinculados a la lucha contra la diabetes a nivel internacional, también cada 10 segundos una persona contrae esta enfermedad, que es la cuarta más importante por el número de decesos que provoca.

La Federación Internacional de Diabetes (FID) cifra en 376.000 millones de dólares el coste de este mal crónico para la economía mundial en 2010, lo que equivale al 11,6 por ciento del gasto sanitario en todo el mundo.

Con una población de 344 millones en riesgo de desarrollar una diabetes en cualquier momento y una previsión que apunta a que habrá 435 millones de diabéticos en 2030, el cálculo de su coste económico se dispara a 490.000 millones de dólares, según la FID.

La carga financiera de esta enfermedad será más dura de soportar para los enfermos que viven en países de ingresos medios y bajos, donde la mayor parte de los gastos médicos son pagados del bolsillo del enfermo o de su familia.