Los doctores Albert Maguire y su esposa Jean Bennett forman parte del equipo de especialistas que usaron terapia gené- tica para mejorar la visión en varios pacientes. (FOTO: ImpreMedia)
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Londres, (EFE).- La terapia genética puede mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de visión, sobre todo en los niños que tienen un grave problema en la vista o que están virtualmente ciegos al heredar alguna deficiencia ocular.

Así se refleja en un estudio que publica en su último número la revista médica “The Lancet”, en el que se pone de relieve también que esta terapia permite mantener la mejora de la visión durante al menos los dos años posteriores a su aplicación.

Los autores de la investigación son el profesor Jean Bennett, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania (EEUU), y varios colegas del Hospital Infantil de Filadelfia (EEUU).

El trabajo se centró en el estudio de la Amaurosis Congénita de Leber (LCA), una forma de retinopatía de origen genético que se da muy raramente, pero que supone entre el 10 y el 18 por ciento de los casos de ceguera congénita y que se caracteriza por un grave déficit visual en los niños desde los primeros meses de vida.

Es causada por la mutación o mutaciones de un conjunto de 13 genes involucrados en la visión y en la actualidad no existe tratamiento, por lo que por lo general las deficiencias visuales en la infancia se convierten en ceguera total entre los 30 y 40 años.