La especialista comunitaria Wanda Rosario, ayuda a Stephanie Rodriguez, 11, a recibir la vacuna del virus H1N1. Foto: AP
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Washington/EFE — Los esfuerzos de las autoridades de salud de EE.UU. por distribuir más dosis de vacunas contra la gripe A no lograrán evitar que alrededor de un 60 por ciento de la población contraiga el virus en las próximas semanas, según un nuevo estudio.

Este panorama de contagio, calculado por un grupo de expertos de la Universidad de Purdue, se suaviza sin embargo con la estimación de que el virus sólo hará caer enfermos a un 25 por ciento de los estadounidenses, mientras que el resto sufrirá un contagio leve.

Según los expertos, hay estudios previos que demuestran que más de la mitad de los infectados por gripe estacional no desarrollan síntomas, lo que hace intuir que, del mismo modo, la gripe A no hará enfermar a más de un cuarto de la población.

Sin embargo, el informe sugiere que la campaña de vacunación que el gobierno federal emprendió a principios de octubre llegará demasiado tarde para evitar la expansión masiva de la enfermedad.

Aunque la estimación inicial de los expertos no contó con la campaña de prevención, un posterior “ajuste” de su modelo para tener en cuenta la disponibilidad de vacunas reveló que éstas sólo repercutirían en una “reducción relativa”, de alrededor del 6 por ciento, en el total de gente que se contagiará hasta que acabe 2009.

La directora del Departamento de Enfermedades Respiratorias del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Anne Schuchat, aseguró esta semana que las autoridades están acelerando el ritmo de distribución de vacunas y que la cantidad de dosis disponibles aumentará significativamente a principios de noviembre.

Hasta el pasado martes, según dijo Schuchat en una conferencia telefónica, existen 12.8 millones de vacunas a la disposición de los estados, que han solicitado hasta ahora 10.8 millones de dosis.