Ese procedimiento mata las células cancerígenas, pero también las células saludables y tiene efectos secundarios como náuseas, vómitos, trastornos de la piel, debilidad y fatiga.

David Roberts, del Centro de Investigaciones del Cáncer, indicó que se temía que el procedimiento para proteger las células saludables también lo hiciera con las cancerígenas.

Pero, “en los experimentos con ratones sometidos a radiación, la supresión del CD47 retrasó de forma considerable el crecimiento de los tumores”, señaló. EFE