La cirugía para mejorar el contorno corporal, es la más pedida por los hispanos. Foto: Photos.com
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Alfonso Vallarta, director de la Clínica de Imagen Corporal de Médica Sur, agrega que, incluso, quienes son "moldeadas" con estas sustancias pueden morir mientras o minutos después de la aplicación, a causa de un choque anafiláctico, la forma más severa de una reacción alérgica.

Además, algunas personas pueden desarrollar enfermedades autoinmunes, como lupus y vasculitis. Los estudios no son concluyentes, pero se ha relacionado el uso de estas sustancias, especialmente para agrandar los senos, con el desarrollo de cáncer.

"Toda sustancia que se inyecta y produce reacciones inflamatorias puede causar una transformación maligna; sin embargo, aún no se sabe si el cáncer fue producido por la acción local de la sustancia o bien la persona ya tenía la información genética", explica Haddad Tame.

Los efectos dañinos de las sustancias pueden presentarse de manera inmediata o una o dos décadas después.

"Llegan a pasar 8 o 9 años de que las inyectaron y acuden con nosotros porque la zona del cuerpo que tenían blandita, se les empieza a endurecer o la piel les cambia de color y tienen dolor", explica Vallarta, también secretario de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva.

Además del daño a la salud, quien se somete a estos procedimientos con gente sin preparación médica, sólo luce bien por poco tiempo, y, si no perdieron la vida, sus rostros o cuerpos quedan deformes de manera permanente y quizá en quiebra, porque pagan costos de recuperación altísimos.