Los médicos tienen buenas noticias para los más de 26 millones de hombres en los Estados Unidos que sufren de próstata dilatada, una condición natural que afecta las actividades diarias.
La próstata dilatada, también conocida como benign prostatic hyperplasia o BPH (hiperplasia prostática benigna), es una condición común que afecta a más de la mitad de todos los hombres mayores de 60 años. La mayoría nota síntomas como orinar frecuentemente, particularmente durante la noche o dificultad al tratar de orinar, pero asumen que el problema es sólo parte del proceso de envejecimiento. A pesar de que la condición no es cancerígena, si no se trata puede causar problemas urinarios permanentes.
Los síntomas de la BPH que los hombres deben observar incluyen: Necesidad frecuente o repentina de orinar, sueño interrumpido por la necesidad de orinar, flujo de orina débil, variable o goteando, dificultad para comenzar a orinar, dolor o sensación ardiente, y la sensación de que la vejiga no se vacía completamente.
Para mantener una buena salud y disfrutar de un estilo de vida sin preocupaciones, la mayoría de los hombres que sufren de próstata dilatada eligen un tratamiento médico. En el pasado, se daba prioridad a la medicación o la cirugía; sin embargo, más hombres ahora eligen una terapia invasora mínima con láser que mejora dramáticamente los síntomas sin las complicaciones de una cirugía más invasora.
A pesar de que el alivio de los síntomas se puede lograr tomando medicinas, éstas no tratan la BPH permanentemente. La medicación es una alternativa costosa que se debe tomar todos los días por el resto de la vida para calmar los síntomas y aún puede dejar de funcionar con el tiempo. Los efectos secundarios de la medicación incluyen mareo, congestión nasal, presión arterial baja y disfunción eréctil o incluso impotencia. Tomar medicaciones tampoco elimina la necesidad de cirugía en el futuro.








