Cada año, se realizan más de 1 millón de intervenciones quirúrgicas de la espina dorsal para tratar dolor de espalda crónico, con unos costos médicos de $24 billones. Una gran parte de las visitas al médico por temas de dolor de espalda se pueden atribuir al proceso de envejecimiento.
Los discos ubicados en la columna vertebral se van desgastando con la edad y los daños provocados por pequeños accidentes en un proceso llamado enfermedad degenerativa del disco. Debido a que los discos van deshidratándose y haciéndose más delgados, las vértebras resbalan.
Si los discos aprietan el nervio ciático, pueden causar ciática o dolor de pierna. Los pacientes pueden sentir dolor de ciática en la parte baja de la espalda, caderas o trasero, que puede bajar hasta sus pies o incluso los dedos.
Casi el 50 por ciento de los pacientes notarán que el dolor de ciática disminuye o desaparece en el primer mes de tratamiento de rehabilitación, como el uso de paños calientes o fríos, estiramiento, ejercicio y el uso de medicinas sin receta médica.
La cirugía se reserva normalmente para aquellos momentos en los que el nervio oprimido causa una debilidad importante, o una incontinencia en intestinos o vejiga, también cuando hay dolores que van en aumento, o cuando nada mejora con las otras terapias.
La intervención quirúrgica más común para la ciática es la disectomía, que consiste en extraer toda la parte del disco que está presionando el nervio ciático.
Hoy, los pacientes de ciática no tienen que enfrentarse a una operación abierta. Las últimas cirugías usan técnicas lo menos invasivas posibles. Estas versiones actualizadas de cirugía tradicional para problemas de espalda permiten una mayor precisión, un período de curación más rápido y menos daño en los tejidos sanos.






