Nueva York — Mantener el amor vivo y fuerte no es tan difícil como piensa. Las historias de parejas afligidas también tienen soluciones simples y a través de ciertas prácticas podrá superar las dificultades que se presentan en la vida de cónyuge.
Gordon y Mercedes estaban muy preocupados por su relación, porque la vida sexual desaparecía lentamente. Gordon se preguntaba si había dejado de amarla ya que le era difícil mantener una erección durante las relaciones sexuales. Como solución, el hombre pensaba en buscar otra chica o recurrir a la Viagra. Mientras tanto para Mercedes, el sexo con su esposo era aburrido y mostraba cada día más desinterés.
Ambos conversaban sobre el tema y llegaban a la conclusión que la mujer era muy tradicional y le tenía miedo a las experiencias nuevas en la cama, a pesar de que era una ama de casa maravillosa según Gordon. Ella le echaba la culpa a él de que sufría de impotencia.
Algunas problemáticas como esta se reflejan y pueden encontrar una posible solución en el libro “Los ocho consejos para mantener un matrimonio feliz” por William Glasser y Carleen Glasser.
Los expertos en pareja aconsejan a Gordon y a Mercedes, que procuren encontrar nuevas maneras de mejorar la intimidad sexual.
“Tener sexo satisfactorio es un ingrediente muy necesario en un matrimonio duradero y feliz. No importa cuán seguido lo ejerzan o cuanto dure, lo que importa es que cada vez que hagan el amor ambas partes tengan una experiencia satisfactoria”, aseguran los Glasser.
Los expertos en el tema destacan que muchas veces la pareja tiene la impresión que el enamoramiento decae y que el deseo sexual decrece. Pensamientos que muchas veces son errados porque poco tienen que ver con el grado de amor que existe entre las dos personas.
“Un alto porcentaje de la experiencia sexual ocurre en la mente (...) Una esposa cariñosa y paciente usa su creatividad para llevar a su marido al orgasmo sin erección. Pero las esposas no siempre están dispuestas a hacer este esfuerzo”, indican.
Para los autores, el método que se utilice debe basarse en una decisión conjunta. Un marido muy sentimental y cariñoso, puede convertirse en un “artista del sexo”, mientras procura educarse poco a poco sin apuros.
“El acto sexual suscita presión cuando la relación se encuentra desconectada, pero si dos personas son felices juntas y se sienten conectadas, el orgasmo se convierte en un obsequio que se comparte sin juzgarse mutuamente”, explican.
El psiquiatra William Glasser y su esposa Carleen Glasser ofrecen una guía práctica para un matrimonio duradero, gratificante y exitoso, a través de ocho consejos:
Control externo: Cuando se culpa a la pareja de la infelicidad. Al usarla, el hombre intenta controlar a su mujer y viceversa. La solución es hablar frente a frente y honestamente de los problemas que afectan a la relación.
Elección del comportamiento: Glasser resalta que “todo lo que hacemos desde que nacemos hasta que morimos es comportarnos, y el comportamiento se elige (...) Cuando su esposa lo critica, ella elige hacerlo. Cuando usted comienza a discutir con ella por ello, también elige hacerlo”. La solución es controlar el comportamiento a través de necesidades, especialmente las del amor. Al concentrarse la pareja en esta necesidad el matrimonio será más feliz y la necesidad de poder quedará disminuida la cual destroza la vida conyugal.
Olvidarse de los hábitos mortales: Estos son criticar, culpar, estorbar, amenazar y quejar. reemplazarlos por hábitos cariñosos como apoyar, alentar, aceptar, confiar y respetar.
El mundo interior: Conocer bien a la pareja es muy importante para establecer una buena convivencia. Cada personalidad se desarrolla de acuerdo a la educación que tuvo en el hogar o las circunstancias en las que creció. “En nuestros cerebros, donde almacenamos todo nuestro conocimiento, creamos un pequeño simulacro del mundo en el cual nos gustaría vivir. Lo llamamos nuestro Mundo de Calidad”.
Comprender el comportamiento: Según los expertos en esta categoría funcionan los componentes: pensamiento, actuación, sentimiento y fisiología. Todos funcionan en conjunto y el control lo asume cada persona tanto de pensar como de actuar. “No encontrarán manera de mejorar su matrimonio a menos que usted y su pareja piensen y actúen con el fin de reemplazar el control externo que están utilizando por la teoría de la elección”.
Creatividad: Es necesario tratar de cambiar el comportamiento en la relación. En vez de hablar de infelicidad en la pareja, se debe ser más creativos. Por ejemplo, tomar clases de baile juntos, unas pequeñas vacaciones, etcétera. Lo más importante es hacer el esfuerzo por demostrar apreciación por el otro.
Compartir: No solo con la pareja sino también con los hijos. Ante un posible divorcio, los pequeños se encuentran en la “línea de fuego”. A los hijos les gustaría tener la solución para que sus padres mantengan el matrimonio. El cambio para salvar la relación debe ser compartida con los niños, así la felicidad será total.
Mejorar la intimidad sexual: En un matrimonio infeliz, es poco probable que la relación sexual satisfaga a ambos. “El acto sexual suscita presión cuando la relación se encuentra desconectada, pero si dos personas son felices juntas y se sienten conectadas, el orgasmo se convierte en un obsequio que se comparte sin juzgarse mutuamente”, aseguran William y Carleen Glasser.
julio.paredes@eldiariony.com
Nueva York — Mantener el amor vivo y fuerte no es tan difícil como piensa. Las historias de parejas afligidas también tienen soluciones simples y a través de ciertas prácticas podrá superar las dificultades que se presentan en la vida de cónyuge.
Gordon y Mercedes estaban muy preocupados por su relación, porque la vida sexual desaparecía lentamente. Gordon se preguntaba si había dejado de amarla ya que le era difícil mantener una erección durante las relaciones sexuales. Como solución, el hombre pensaba en buscar otra chica o recurrir a la Viagra. Mientras tanto para Mercedes, el sexo con su esposo era aburrido y mostraba cada día más desinterés.
Ambos conversaban sobre el tema y llegaban a la conclusión que la mujer era muy tradicional y le tenía miedo a las experiencias nuevas en la cama, a pesar de que era una ama de casa maravillosa según Gordon. Ella le echaba la culpa a él de que sufría de impotencia.
Algunas problemáticas como esta se reflejan y pueden encontrar una posible solución en el libro “Los ocho consejos para mantener un matrimonio feliz” por William Glasser y Carleen Glasser.
Los expertos en pareja aconsejan a Gordon y a Mercedes, que procuren encontrar nuevas maneras de mejorar la intimidad sexual.
“Tener sexo satisfactorio es un ingrediente muy necesario en un matrimonio duradero y feliz. No importa cuán seguido lo ejerzan o cuanto dure, lo que importa es que cada vez que hagan el amor ambas partes tengan una experiencia satisfactoria”, aseguran los Glasser.
Los expertos en el tema destacan que muchas veces la pareja tiene la impresión que el enamoramiento decae y que el deseo sexual decrece. Pensamientos que muchas veces son errados porque poco tienen que ver con el grado de amor que existe entre las dos personas.