Nueva York — Experimentar sensaciones inusuales y actos sexuales que intentan emular el sexo real, es la tendencia a la que muchos son cada vez más adictos y que recibe el nombre de cibersexo.
El sexo es una fuerza poderosa en nuestras vidas y la Internet ofrece un sitio donde uno puede explorar en forma anónima, crear personajes y encontrar una gratificación inmediata. Por otro lado, la Internet es fácilmente accesible y barata.
En esta forma de “sexo virtual” participan dos o más personas conectadas a través de la Internet, donde se envían mensajes explícitos que describen una experiencia sexual.
A través de la red, los protagonistas fingen tener relaciones sexuales, describen caricias y responden a mensajes eróticos con el propósito de estimular las fantasías y los deseos.
Escritores de ficción lo pueden utilizar para obtener relatos eróticos, sexualmente sugerentes y más realistas, mediante la narración en tercera persona.
La psicoterapia aprovecha el cibersexo como herramienta para ayudar a individuos con problemas de inseguridad o timidez, y de esta forma practiquen técnicas de seducción.
Entre los inconvenientes o problemas relacionados al sexo virtual está la infidelidad. Aunque no existe un contacto físico, los expertos en el tema aseguran que “pueden suponer una presión añadida sobre las relaciones de pareja”, concretamente cuando la conversación termina en un romance.
“Hay muchos hombres que usan el cibersexo para ser infieles. De esta manera tienen la idea y el tiempo para estar con otra persona, pero no físicamente sino emocionalmente”, dijo la doctora Charley Ferrer durante una entrevista con EL DIARIO/LA PRENSA.
¿Es bueno o malo el cibersexo? A esta pregunta la experta puertorriqueña asegura que “no es que sea bueno o malo, pero si se está casado quiere decir que se está siendo infiel. ¿Por qué? Porque se está ofreciendo emociones y tiempo a otra persona en vez de tu pareja. Igualmente sucede con una mujer ante su pareja masculina o femenina usando el Internet”, explicó.
Lo contrario sucede si las personas son solteras y emplean el cibersexo para obtener placer.
“En este caso cuando se usa el Internet para encuentros, veo que una de las ventajas es la facilidad. En el cibersexo las personas no se tienen que vestir o desvestir, ni maquillar, es decir no tienes que hacer un gran esfuerzo para lucir bien y conocer a la otra persona. Sólo tienes que estar como quieras, sentado con tu refresco o café, representando a la persona que quieras ser”, puntualizó Ferrer.
El cibersexo ayuda a soltar la imaginación y jugar a través de la Internet. Algunos pueden recurrir a este tipo de “mudsex”, como se le llama en inglés, por el simple hecho de no contagiarse de enfermedades venéreas. Otros quieren establecer un relación seria y piensan en el matrimonio.
“Si sólo se está haciendo para disfrutar del momento en la internet y no para compartir de la persona en el futuro o en vivo, puede ser un poco individualista pero no malo del todo (...) A lo mejor hay personas que mienten a otras en relación al aspecto físico: ‘mira yo soy un hombre de seis pies de alto y tengo cierto aspecto atractivo’; pero en la realidad es un hombre de cinco pies de alto y gordito. ¡Todo es diferente!”, dijo la autora del libro “El Kama Sutra Latino” y consejera en el portal www.instituteofpleasure.org.
Una de las desventajas que la doctora Ferrer encuentra en dicha práctica es la mentira o que la persona no tiene la capacidad de conocer a otras personas debido a la timidez.
“En un punto de la conexión virtual se tiene que conocer al usuario personalmente y no quedarse en el Internet por meses o años”.
La experta señaló que el cibersexo también ofrece la posibilidad de experimentar el sadomasoquismo, la homosexualidad, etcétera, o jugar con cualquier otro papel que la gente no se atreve a personificar en la realidad.
“¡Es tan fácil para hacerlo! Se puede estar en la oficina o en la playa. Se puede conocer gente, disfrutar de sexo, entre otras cosas”, respondió Charley ante la pregunta sobre el aumento de este tipo de actividad en la comunidad.
Estudios recientes tanto en Europa como en Estados Unidos, indican que actualmente hay más de 12 millones de personas que son llamadas “cibersexoadictos” y que pasan entre 15 y 20 horas en el internet con el fin de satisfacer sus instintos sexuales.
Websites como el que ofrece “Red Light Center”, permite interactuar sexualmente en 3-D con las personas. También hay otros como “Adictos al amor”, “Sexo anónimos” y “Cyberadictos”, que ayudan al usuario ante las necesidades sexuales.
La pornografía y el sexo son uno de los mayores negocios en la red, pues se habla de billones de dólares. Es por esto que un gran número de portales, en su fuerte lucha por encontrar ingresos y hacer rentable el sistema cibernético, han desarrollado su propio portal de cibersexo con el propósito de atraer más usuarios.
Pero para Donald Black, profesor de psiquiatría de la Universidad de Iowa, “el problema es mucho más común de lo que la gente está dispuesta a reconocer en términos de pérdida de productividad o daño a la economía, además del daño a nivel personal”.
Otra de las desventajas de esta práctica según la consejera de relaciones y familia, Iliana Berezovsky, es percatarse que el cibersexo en el fondo es una actividad solitaria y narcisista. No existe una relación real sino fantaseada donde en definitiva no se sabe quien es aquella persona con quien nos estamos comunicando y que funciona como objeto de gratificación. No existe un contacto físico con el otro. Esta fantasía aisla e interfiere con las relaciones íntimas y reales. La realidad no puede competir con la fantasía.
“El cibersexo es un factor que contribuye a un gran porcentaje de problemas maritales y familiares. En muchos casos la pareja termina destruyéndose cuando alguno de los dos se involucra en esta actividad. En una gran cantidad de casos la persona adicta al cibersexo termina por aislarse y cae en la depresión. Las horas invertidas en el cibersexo es tiempo robado a la pareja, a los niños, a la familia y a los amigos. Para muchos, esto puede llegar a convertirse en un problema incluso en el trabajo”, aseguró una de las fundadoras del portal “Recetas para la vida”.
Por otro lado, Iliana especificó que la práctica presenta un gran peligro para niños y adolescentes. “La pornografía puede distorsionar e interferir con el desarrollo sexual normal del niño. Puede confundirlo, dañarlo o incluso impulsarlo a ser activo sexualmente con otros niños más pequeños o vulnerables”.
julio.paredes@eldiariony.com
Nueva York — Experimentar sensaciones inusuales y actos sexuales que intentan emular el sexo real, es la tendencia a la que muchos son cada vez más adictos y que recibe el nombre de cibersexo.
El sexo es una fuerza poderosa en nuestras vidas y la Internet ofrece un sitio donde uno puede explorar en forma anónima, crear personajes y encontrar una gratificación inmediata. Por otro lado, la Internet es fácilmente accesible y barata.
En esta forma de “sexo virtual” participan dos o más personas conectadas a través de la Internet, donde se envían mensajes explícitos que describen una experiencia sexual.
A través de la red, los protagonistas fingen tener relaciones sexuales, describen caricias y responden a mensajes eróticos con el propósito de estimular las fantasías y los deseos.
Escritores de ficción lo pueden utilizar para obtener relatos eróticos, sexualmente sugerentes y más realistas, mediante la narración en tercera persona.
La psicoterapia aprovecha el cibersexo como herramienta para ayudar a individuos con problemas de inseguridad o timidez, y de esta forma practiquen técnicas de seducción.
Entre los inconvenientes o problemas relacionados al sexo virtual está la infidelidad. Aunque no existe un contacto físico, los expertos en el tema aseguran que “pueden suponer una presión añadida sobre las relaciones de pareja”, concretamente cuando la conversación termina en un romance.
“Hay muchos hombres que usan el cibersexo para ser infieles. De esta manera tienen la idea y el tiempo para estar con otra persona, pero no físicamente sino emocionalmente”, dijo la doctora Charley Ferrer durante una entrevista con EL DIARIO/LA PRENSA.
¿Es bueno o malo el cibersexo? A esta pregunta la experta puertorriqueña asegura que “no es que sea bueno o malo, pero si se está casado quiere decir que se está siendo infiel. ¿Por qué? Porque se está ofreciendo emociones y tiempo a otra persona en vez de tu pareja. Igualmente sucede con una mujer ante su pareja masculina o femenina usando el Internet”, explicó.