La relación entre el amor y el sexo en nuestra sociedad siempre ha sido motivo de controversia. Partamos aquí del hecho de que existe el sexo casual y el sexo relacional. Tradicionalmente, a las mujeres se nos enseña que el amor es un requisito para el sexo, mientras que a los hombres se les imponen las experiencias sexuales con o sin amor.

Lo cierto es que el sexo en ambos géneros puede ser mecánico, impersonal y apresurado se quieran o no ambas partes.

No es raro que cuando finaliza una relación de mucho tiempo y todavía no se tiene la seguridad de volver a intentar una relación "estable", muchas personas comienzan a tener relaciones sexuales casuales.

Esta solución inmediata al despecho amoroso debe cumplir ciertas normas de seguridad básicas.

Sexo y amor por separado

Definitivamente, el sexo ocasional no es para quienes consideran el sexo igual al compromiso amoroso. Si usted es capaz de amar sin tener sexo, debe admitir que sexo y amor son diferentes.

Es verdad que estos dos ingredientes se combinan por buenas razones de evolución social, pero así como algunas personas pueden amar sin tener sexo, es posible también que el sexo sea sólo una experiencia física, sensual y sin amor.

Nunca se involucre en una relación casual si no puede o no desea mantener el amor y el sexo separados porque saldrá con heridas emocionales. No trate al sexo como sustituto del amor que realmente busca.

Cero culpa

Si ha aceptado participar en una relación sexual ocasional, deberá ser consecuente con una actitud de cero culpabilidad hacia el sexo. Ningún rastro de pensamiento de que es incorrecto lo que esta haciendo porque de lo contrario se impulsará usted mismo hacia un sentimiento de degradación de sus propios valores.