Viagra. (FOTO: Reforma)
Beso. (FOTO: Reforma)
Libérese, no se imponga metas. Muestre su carácter humano falible y su fuerza de personalidad para salir airoso de cualquier eventualidad sexual. (FOTO: Archivo/EFE)
Una nueva práctica está de moda entre jóvenes y hombres sanos, que toman cada vez más viagra, según ellos, para potenciar su erección. Obviamente, la venta del producto o sus similares, bajo estas circunstancias, se hace sin prescripción facultativa y lamentablemente se ofrece también junto con otras drogas.
Lo que estas personas desconocen es que el consumo de esta sustancia, mezclada con drogas, puede tener efectos secundarios nefastos; inclusive los puede llevar a la muerte.
Desde el punto de vista sexual, es altamente probable que estos hombres padezcan ciertas inseguridades en relación con su capacidad de respuesta sexual; también pueden estar presentes problemas de ansiedad sexual que se manifiestan en la dificultad para lograr y mantener una erección para satisfacer a su pareja.
Cuando la sexualidad coital es vivida como una meta o para destacarse —como quién la practica más veces—, es entonces cuando algunos hombres jóvenes recurren equivocadamente a este fármaco.
Este uso indiscriminado del viagra o sus similares no se da solo, sino con el consumo de bebidas alcohólicas o drogas.
Esta mezcla de drogas, sexo y alcohol puede convertirse en un problema al producir efectos secundarios contrarios a los beneficios buscados, como eyaculación precoz, pérdida de erección, dolor de cabeza, de estómago y fotofobia, entre otros. El consumo de viagra mezclada con ciertas drogas en determinados organismos puede tener consecuencias fatales.
Es oportuno destacar que este fármaco y sus similares son sólo para personas con problemas orgánicos diagnosticados por un profesional en la materia.
De todos modos insistimos que el viagra no es una receta mágica. Si realmente se padece de una disfunción eréctil ocasionada por un problema orgánico desconocido, no se tendrá erección en todo el día ni con nadie; es decir, bajo ninguna circunstancia, por más que se ponga a inventar. Sólo un especialista le podrá decir cómo resolver el problema de impotencia. La mayoría de los casos tienen solución y no vale la pena perder el tiempo automedicándose.
Entre otras cosas, para que esta medicina funcione debe pasar entre una media hora y una hora. También debe haber cierta estimulación. Por eso, tomársela cuando va a salir por la noche o un fin de semana no tiene sentido.
También puede darse el caso de que el pene se mantenga hasta más de cuatro horas erecto. Incluso puede darse una erección permanente que debe ser resuelta clínicamente, lo que a veces ocasiona una impotencia irreversible.
También está contraindicado para aquellas personas que tienen algún problema coronario o que están tomando algún medicamento contra el virus del sida, entre otros casos.
La cultura sexual machista y el sexo comercial le han generado al hombre mucha presión. La visión finalista del coito en la relación sexual, la obligación de ser unos amantes perfectos, el rol de espectador y la ingesta de drogas durante las relaciones son los ingredientes responsables de las dificultades en la erección peneana.
Libérese, no se imponga metas. Muestre su carácter humano falible y su fuerza de personalidad para salir airoso de cualquier eventualidad sexual.
Si no existen problemas del organismo le sugiero que aprenda a relajarse para poder disfrutar de la relación y a erotizar todo el cuerpo. No tome viagra por deporte.
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Myriam Balbela es psicóloga y sexóloga con práctica en Los Ángeles.
Es la sexóloga del ‘Show de Piolín por la mañana’ en La Nueva 101.9 FM.
Envíe sus preguntas al (818) 982-5835 o visite en internet www.doctoramyriam.com
Una nueva práctica está de moda entre jóvenes y hombres sanos, que toman cada vez más viagra, según ellos, para potenciar su erección. Obviamente, la venta del producto o sus similares, bajo estas circunstancias, se hace sin prescripción facultativa y lamentablemente se ofrece también junto con otras drogas.
Lo que estas personas desconocen es que el consumo de esta sustancia, mezclada con drogas, puede tener efectos secundarios nefastos; inclusive los puede llevar a la muerte.
Desde el punto de vista sexual, es altamente probable que estos hombres padezcan ciertas inseguridades en relación con su capacidad de respuesta sexual; también pueden estar presentes problemas de ansiedad sexual que se manifiestan en la dificultad para lograr y mantener una erección para satisfacer a su pareja.
Cuando la sexualidad coital es vivida como una meta o para destacarse —como quién la practica más veces—, es entonces cuando algunos hombres jóvenes recurren equivocadamente a este fármaco.
Este uso indiscriminado del viagra o sus similares no se da solo, sino con el consumo de bebidas alcohólicas o drogas.
Esta mezcla de drogas, sexo y alcohol puede convertirse en un problema al producir efectos secundarios contrarios a los beneficios buscados, como eyaculación precoz, pérdida de erección, dolor de cabeza, de estómago y fotofobia, entre otros. El consumo de viagra mezclada con ciertas drogas en determinados organismos puede tener consecuencias fatales.
Es oportuno destacar que este fármaco y sus similares son sólo para personas con problemas orgánicos diagnosticados por un profesional en la materia.
De todos modos insistimos que el viagra no es una receta mágica. Si realmente se padece de una disfunción eréctil ocasionada por un problema orgánico desconocido, no se tendrá erección en todo el día ni con nadie; es decir, bajo ninguna circunstancia, por más que se ponga a inventar. Sólo un especialista le podrá decir cómo resolver el problema de impotencia. La mayoría de los casos tienen solución y no vale la pena perder el tiempo automedicándose.