Viagra. (FOTO: Reforma)
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Una nueva práctica está de moda entre jóvenes y hombres sanos, que toman cada vez más viagra, según ellos, para potenciar su erección. Obviamente, la venta del producto o sus similares, bajo estas circunstancias, se hace sin prescripción facultativa y lamentablemente se ofrece también junto con otras drogas.

Lo que estas personas desconocen es que el consumo de esta sustancia, mezclada con drogas, puede tener efectos secundarios nefastos; inclusive los puede llevar a la muerte.

Desde el punto de vista sexual, es altamente probable que estos hombres padezcan ciertas inseguridades en relación con su capacidad de respuesta sexual; también pueden estar presentes problemas de ansiedad sexual que se manifiestan en la dificultad para lograr y mantener una erección para satisfacer a su pareja.

Cuando la sexualidad coital es vivida como una meta o para destacarse —como quién la practica más veces—, es entonces cuando algunos hombres jóvenes recurren equivocadamente a este fármaco.

Este uso indiscriminado del viagra o sus similares no se da solo, sino con el consumo de bebidas alcohólicas o drogas.

Esta mezcla de drogas, sexo y alcohol puede convertirse en un problema al producir efectos secundarios contrarios a los beneficios buscados, como eyaculación precoz, pérdida de erección, dolor de cabeza, de estómago y fotofobia, entre otros. El consumo de viagra mezclada con ciertas drogas en determinados organismos puede tener consecuencias fatales.

Es oportuno destacar que este fármaco y sus similares son sólo para personas con problemas orgánicos diagnosticados por un profesional en la materia.

De todos modos insistimos que el viagra no es una receta mágica. Si realmente se padece de una disfunción eréctil ocasionada por un problema orgánico desconocido, no se tendrá erección en todo el día ni con nadie; es decir, bajo ninguna circunstancia, por más que se ponga a inventar. Sólo un especialista le podrá decir cómo resolver el problema de impotencia. La mayoría de los casos tienen solución y no vale la pena perder el tiempo automedicándose.