Una nueva línea de productos estrella para cuidar la piel del cuerpo y de la cara, como complemento ideal de cualquier tratamiento médico-estético. Foto: Albert Olivé/EFE
1/2

Reportajes EFE — Estudios de la Universidad Politécnica de Cataluña y del Grupo Hospitalario Quirón han acreditado el impacto positivo para la salud de una terapia efectuada en el interior de una burbuja de aire purificado al 99 por ciento, ofrecida como valor añadido a los usuarios del Hotel Majestic y a todo aquel que se aproxime a su Spa, situado en la décima planta de una acogedora terraza desde la que se divisa toda la ciudad española de Barcelona.

El tratamiento “Diamantes y Sinfonía”, en el que se combinan más de treinta ingredientes activos aplicados con tres tipos diferentes de masajes japoneses diseñados para estimular las células, se realiza con la línea de productos “Diamont”, de la firma barcelonesa ‘Natura Bissé’, con clientela asidua entre las actrices de Hollywood, acostumbradas a confiar en ellos como “terapia de choque” antes de la gala de los Oscars.

“Durante 90 minutos, los candidatos y las candidatas a esta fórmula de rejuvenecimiento se dejan llevar por un ambiente de música y esencias hasta conseguir un verdadero “lifting multisensorial”, esencial para recargar pilas y afrontar una nueva jornada con energías renovadas”, aseguró a Efe-Reportajes Eva Crespi, directora de Spa y Fitness de este hotel, situado en pleno Paseo de Gracia barcelonés.

“Durante este tratamiento, se sitúan en el rostro de los/las clientes diferentes circonitas, para descargar la energía negativa y absorber la positiva y se realiza un “peeling” con polvo de diamantes”, nos informó Crespi, ideóloga de este Spa, que ya lleva un año de funcionamiento y al que su directora considera “como mi bebé”.

Y, como colofón de este relax de hora y media, Crepi aconseja tomarse un zumo en el exterior, “ya que la terraza, con vistas al templo de la Sagrada Familia y al mar, sirve de postratamiento a este trabajo de los cinco sentidos que practicamos dentro de la burbuja”, remachó Eva Crespi.