No hay que eliminar las grasas en la dieta, sino escogerlas correctamente.
Debby Braun, coordinadora del Departamento de Nutrición del Comité Olímpico Mexicano, dice que antes se creía que había que reducir las grasas en el plan de alimentación.
"Hoy en día se sabe que una porción de la dieta correcta debe tener grasas, pero el tipo de grasa debe ser vegetal", señala la ingeniera en alimentos.
"Se ha visto que el aceite de canola tiene una composición de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, los cuales son cardioprotectores".
Braun dice que hay muchos estudios sobre este tipo de ácidos grasos que ayudan a reducir el colesterol.
"El aceite de canola tiene el ácido oleico que se ha visto que ayuda a mantener mejor la glucosa en la sangre, por ejemplo, para los diabéticos".
Y es que las grasas tienen una función, no solamente representan calorías.
La especialista en alimentación dice que en una dieta general de 2 mil kilocalorías al día pueden incluir dos cucharadas de aceite.
Otro de los puntos a favor del aceite de canola, señala, es que tiene un punto de humeo alto.
"Aunque se caliente, la composición química del aceite no se deteriora, a diferencia de otro tipo de aceites vegetales como el de maiz o el de olivo", explica la también coordinadora del Servicio de Alimentación del Comité Olímpico Mexicano.
Braun dice que cuando un aceite alcanza la temperatura de humo se empiezan a formar partículas que se sedimentan en el fondo de lo que estás cocinando.
"Si ese aceite se vuelve a reutilizar lo que sucede es que cada vez necesitas menos temperatura para que el mismo aceite se deteriore", agrega.
"Y cuando el aceite se deteriora, se oxida y puede formar sustancias tóxicas".
Evita la comida procesada
Otra recomendación que ayudará a que tengas un saludable sistema cardiovascular es evitar los alimentos procesados.
Braun dice que a veces en la comida procesada se usa un tipo de grasas que se llaman trans.
"Pueden estar en la manteca hidrogenada o en algunos productos que en su estado natural eran líquidos, pero para hacerlos sólidos se hidrogenan", explica.
"Se utiliza este tipo de grasas porque le dan una mayor vida de anaquel a los alimentos procesados y un mejor sabor".
Estos aceites no sólo pueden reducir el colesterol bueno, sino aumentar el colesterol malo.
"De hecho en Canadá y en EU desde hace un par de años piden que en la composición nutrimental venga especificado la cantidad de grasas trans porque ésas sí son verdaderamente dañinas para el sistema cardiovascular".
Braun también recomienda evitar todas las grasas de origen animal, como la manteca de cerdo, y los productos que tienen grasas saturadas, como la carne.
"Hay que evitar hasta el coco, porque aunque el coco y el aceite de palma son de origen vegetal, tienen ácidos grasos saturados, lo que realmente afecta a la formación de depósitos.
"La idea es elegir grasas que no sean en una gran cantidad, pero que sean de muy buena calidad".