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Comer en exceso es un mal hábito que provoca aumento de peso, y esto no sólo constituye una amenaza a la estética, sino principalmente a la salud.
Para ayudar a corregir este comportamiento, tanto en adultos como en menores, Linda Spangle, autora del libro "Life is Hard, Food is Easy" (La vida es difícil, la comida es fácil), ha implementado un método sencillo y eficaz.
Spangle, enfermera registrada con maestría en educación de salud, dice que su trabajo se enfoca en la parte emocional de comer, y aplica muy bien a niños, adolescentes y adultos.
"Al igual que los adultos, los niños pueden caer en el hábito de recurrir a la comida cuando están aburridos, deprimidos o se sienten solos. Por ejemplo, cuando los padres están trabajando, los menores llegan a la casa vacía donde tienen que hallar la forma de entretenerse y a muchos, la comida les ofrece una solución fácil. Lo mismo ocurre con quienes sus padres no le prestan suficiente atención", puntualizó Spangle.
De acuerdo a la especialista, es importante motivar a los niños y adolescentes a elegir una alimentación saludable, y al mismo tiempo, participar en actividades físicas.
Recomendaciones
Linda Spangle brinda estos consejos para adquirir buenos hábitos alimenticios:
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¿Divertirse o alimentarse? Hay que ayudar a los hijos a aprender la diferencia entre la "comida divertida" y la "alimenticia". La comida divertida incluye dulces, antojitos, mientras que la alimenticia proviene de alimentos que dan energía y promueven un desarrollo saludable. Cuando un niño está hambriento, necesita consumir comida alimenticia.
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Cuándo decir basta. Necesitas aprender a juzgar la cantidad de comida que es apropiada para tu cuerpo. De la misma forma que nosotros paramos de echar gasolina al auto una vez que el tanque se llena, los niños y adolescentes pueden aprender a parar de comer una vez que sus propios "tanques" estén satisfechos. Hay que enseñarles a preguntarse: "¿Deseo realmente comerlo?". Si ellos saben que no es hambre lo que les hace querer la comida, los padres deben ayudarles a decidir si este es un buen momento para un snack o es mejor realizar una actividad física.
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Aprecia el sabor de los alimentos. Los primeros dos bocados de cualquier comida son los que concentran la mayoría del sabor. Después de eso, estás sólo satisfaciendo tu apetito. Si necesitas "abastecerte", entonces está bien seguir comiendo. Pero si estás sólo divirtiéndote con la comida porque te gusta el sabor, puedes aprender a apreciarlo sin ingerir una gran cantidad.
Ejercicio para hacer con tus hijos
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Elige una comida de buen sabor tal como un pequeño dulce o un postre favorito. Mastica una pequeña porción y pon atención a esta acción. Nota exactamente qué tipo de sabor y dónde lo sientes en tu boca. Enfócate en la textura para ver si es crujiente, suave, blanda, etc. Nota cómo lo sientes cuando lo tragas. Haz lo mismo con el segundo bocado.
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Disfruta realmente de la comida y la experiencia de comerla. Decide si te gusta esa comida por su sabor o por el "sentimiento" que le provoca a tu boca.
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Al comer los dos primeros bocados, permite sentirte satisfecho y feliz con la comida. Entonces, aparta el resto, y para de comer. Siempre puedes volver a comer más tarde si así lo deseas.
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Con práctica puedes sentirte muy contento con una pequeña porción de comida en lugar de comer una gran cantidad. Y así evitas el sobrepeso.
Ejercicio para hacer con tus hijos
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Elige una comida de buen sabor, tal como un pequeño dulce o un postre favorito. Mastica una pequeña porción y pon atención a esta acción. Nota exactamente qué tipo de sabor y dónde lo sientes en tu boca. Enfócate en la textura para ver si es crujiente, suave, etc. Nota cómo lo sientes cuando lo tragas. Haz lo mismo con el segundo bocado.
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Disfruta realmente de la comida y la experiencia de comerla. Decide si te gusta por su sabor o por el "sentimiento" que le provoca a tu boca.
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Al comer los dos primeros bocados, permite sentirte satisfecho y feliz con la comida. Entonces, aparta el resto, y para de comer. Siempre puedes volver a comer más tarde si así lo deseas.
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Con práctica puedes sentirte contento con una pequeña porción de comida en lugar de comer una gran cantidad. Y así evitas el sobrepeso.
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Comer en exceso es un mal hábito que provoca aumento de peso, y esto no sólo constituye una amenaza a la estética, sino principalmente a la salud.
Para ayudar a corregir este comportamiento, tanto en adultos como en menores, Linda Spangle, autora del libro "Life is Hard, Food is Easy" (La vida es difícil, la comida es fácil), ha implementado un método sencillo y eficaz.
Spangle, enfermera registrada con maestría en educación de salud, dice que su trabajo se enfoca en la parte emocional de comer, y aplica muy bien a niños, adolescentes y adultos.
"Al igual que los adultos, los niños pueden caer en el hábito de recurrir a la comida cuando están aburridos, deprimidos o se sienten solos. Por ejemplo, cuando los padres están trabajando, los menores llegan a la casa vacía donde tienen que hallar la forma de entretenerse y a muchos, la comida les ofrece una solución fácil. Lo mismo ocurre con quienes sus padres no le prestan suficiente atención", puntualizó Spangle.
De acuerdo a la especialista, es importante motivar a los niños y adolescentes a elegir una alimentación saludable, y al mismo tiempo, participar en actividades físicas.
Recomendaciones
Linda Spangle brinda estos consejos para adquirir buenos hábitos alimenticios:
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¿Divertirse o alimentarse? Hay que ayudar a los hijos a aprender la diferencia entre la "comida divertida" y la "alimenticia". La comida divertida incluye dulces, antojitos, mientras que la alimenticia proviene de alimentos que dan energía y promueven un desarrollo saludable. Cuando un niño está hambriento, necesita consumir comida alimenticia.
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