Numerosas madres en la dulce espera desean adoptar un estilo de vida más "verde" para que el niño nazca en un mundo más favorable al medioambiente. Sin embargo, tal opción no tiene que ponerse en práctica necesariamente después del parto, pues si se hacen algunos cambios de antemano se beneficiarán aún más usted y el recién nacido.
1. Siembre un huerto: Es importante consumir abundantes frutas y vegetales frescos durante el embarazo. ¿Y qué mejor sitio para cultivar esos alimentos tan importantes que en su propio patio? Use fertilizantes y pesticidas totalmente naturales en su huerto para garantizar la producción de alimentos orgánicos y favorables ecológicamente. Si no tiene espacio para el huerto, compre productos orgánicos en el mercado agrícola más cercano.
2. Limpieza general: Revise sus gabinetes y elimine los productos de limpieza a base de químicos peligrosos que encuentre. Sustitúyalos por productos totalmente naturales y biodegradables, para fomentar un entorno más saludable donde pueda crecer su hijo.
3. Traiga más plantas a su hogar: La Agencia de Protección del Medioambiente (EPA) afirma que el aire dentro de la casa está con frecuencia más contaminado que en el exterior. Las plantas contribuyen a un aire más limpio dentro de casa, filtrando las toxinas y purificando el interior de la vivienda.
4. Investigue acerca de la utilización de pañales de tela y los servicios de limpieza disponibles: Los pañales de tela que vuelven a usarse repetidamente implican un impacto menor al medioambiente que los desechables, afirman los expertos. Además, los defensores de los pañales de tela aseguran que ayudan a los niños a entrenarse para ir al baño con más rapidez, porque no ocultan la sensación de humedad o suciedad como los desechables. Por su parte, los servicios de limpieza pueden recoger y distribuir los pañales a domicilio.
5. Instale un purificador de agua: Reduzca la cantidad de botellas plásticas desechables de agua que necesitan reciclarse o que van al basurero, bebiendo más agua del grifo. Asegúrese de que la misma tenga el nivel óptimo de limpieza instalando un purificador.
6. Opte por prendas de algodón orgánico para el bebé: Cuando vaya a comprar prendas de vestir y ropa de cama para el niño, opte por el algodón orgánico totalmente natural, que limitará la cantidad de sustancias químicas y pesticidas con los que se podría poner en contacto el niño.
7. Use artículos para bebé "reciclados": Pregúntele a amigos o familiares si tienen artículos para bebé que le presten. No use cunas ni otros equipos con varios años de uso, pues los requisitos de seguridad de los mismos pudieran haber cambiado con el paso del tiempo. No sólo ahorrará dinero usando artículos "reciclados", pues también evitará menos desechos del bebé para el basurero. Le sorprenderá saber cuántas madres están dispuestas a deshacerse de artículos para bebés que acumulan polvo en sus hogares después que crecen los niños.
8. Compre ropas de maternidad usadas: Si no proyecta tener más hijos, no tiene sentido invertir una fortuna en ropa de maternidad que sólo usará una vez. Los sitios Web de intercambio, las ventas de garaje y sus amigos más cercanos le podrían avituallar con la ropa necesaria para pasar esa temporada. Además, si compra ropa nueva, trate de adquirir prendas "regulares" lo suficientemente anchas para acomodar ese vientre en crecimiento. Por lo general la ropa de maternidad es costosa, por lo que si puede arreglárselas con prendas normales, ahorrará dinero. Recuerde donar la ropa cuando deje de usarla.
9. No use pinturas VOC en la habitación del niño: En la actualidad, numerosos fabricantes de pintura ofrecen variedades sin Compuestos Orgánicos Volátiles (VOC), que no contaminan el aire con toxinas y vapores.
10. Invierta en un coche y cuna portátil de calidad: Caminar es un ejercicio excelente para que pueda recuperar el peso que tenía antes del embarazo y el parto. Además, es más favorable al medioambiente que viajar en coche de un sitio a otro, y el aire fresco puede calmar a un bebé intranquilo.
11. Practique la lactancia materna si es posible: La lactancia materna reduce la dependencia de la fórmula para bebitos, y el exceso de envases que caracteriza a estos productos. También se supone que estimula la pérdida de peso en las madres primerizas, y al estrechamiento del útero, e incluso es de indiscutible valor nutritivo y tiene gran poder de estímulo inmunológico para el bebé.