Una nueva modalidad de drogas está ganando terreno entre los más jóvenes con consecuencias devastadoras para su salud. Se trata de las llamadas "drogas sintéticas", y su uso es frecuente en colegios, clubes bailables y otros sitios sociales. Aparecen en el escenario en la década de los sesenta con el nombre de "designer drugs" (drogas de diseño), ya que pueden fabricarse en laboratorios clandestinos y "diseñarse" para imitar los efectos de otras drogas controladas mediante convenios internacionales de fiscalización de sustancias. Como este tipo de drogas no estaba incluido en los convenios internacionales, se evitaba de esta forma problemas con la justicia.
"El uso de alcohol o tabaco a temprana edad, aumenta el riesgo de usar drogas más adelante. Actualmente, los adolescentes abusan de una variedad de drogas tanto legales como ilegales, y las drogas sintéticas o de diseño son populares y accesibles, tales como éctasis, ‘droga de la violación’ y Special K", dijo Linda Cuellar, terapista familiar
"Los jovencitos se meten en estos vicios por curiosidad, para sentirse alegres y reducir el estrés, o sentirse aceptados".
Los adolescentes en mayor riesgo de consumirlas son aquellos con un historial familiar de abuso de substancias; los que se deprimen fácilmente, tienen poco amor propio y sienten que no pertenecen a un grupo social, dijo la especialista.
No existe control en la composición de las drogas sintéticas, por lo que con frecuencia contienen impurezas.
Éctasis: La droga MDMA, ‘éctasis’, ‘Adam’, o ‘X-TC’ es muy popular.
Consecuencias: destruye hasta un 50% de las células cerebrales y con el tiempo pueden aparecer síntomas de la enfermedad de Parkinson (falta de coordinación y temblores que pueden causar parálisis), alteraciones de la memoria, paranoia, arritmias, agresión y sueño.
GHB o ‘droga de la violación’: La Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos prohibió su venta debido a casos de ataques sexuales a consecuencia del consumo de esta droga. La GHB es inodora, incolora y casi sin sabor y no puede percibirse al mezclarse con una bebida. La persona que la toma queda inconsciente y se puede convertir en víctima de ataques. Por eso las autoridades recomiendan no dejar la bebida desatendida y comprar bebidas envasadas sin destapar y hacer que abran la botella frente a uno.
Consecuencias: Una dosis moderada produce un estado de relajación, euforia o desinhibición similar al alcohol. En dosis más altas provoca sueño tan profundo que ha sido confundida con un estado de coma; además puede causar vómitos, mareos y vértigo. Se le adjudica propiedades de combatir el estrés y la depresión, liberar la ansiedad, incrementar sentimientos sexuales y mejorar el rendimiento deportivo. Esta droga actualmente está circulando en lugares bailables como una alternativa de la droga éxtasis y a menudo se mezcla con el alcohol.
Special K: Esta es otra de las populares drogas de diseño, y antes los veterinarios la usaban para tranquilizar animales. Ahora se ha convertido en polvo o cápsulas. Es un poderoso alucinógeno y usualmente se inhala o fuma cuando se mezcla con tabaco o marihuana.
Consecuencias: produce alucinaciones profundas que incluyen distorsiones visuales y pérdida del sentido del tiempo y la identidad. Algunos consumidores se sienten paralizados, incapaces de hablar, mientras otros se enferman o vomitan y hasta pueden perder la memoria y experimentar esquizofrenia días después de haberla consumido. En grandes dosis conduce a un estado de inconciencia y puede causar una falla cardiovascular.
Qué deben hacer los padres
Expertos brindan las siguientes recomendaciones:
- La mejor forma de evitar que los hijos caigan en esta droga es estableciendo una comunicación abierta y sin reproches desde temprana edad. Habla francamente con ellos del abuso de drogas y sus consecuencias.
- Mientras que los niños perciben las drogas en términos simples de bueno versus malo, los preadolescentes y adolescentes entienden conceptos más complejos. Entonces, el mensaje que debes usar con los más pequeños, no es el mismo que con los más grandes.
- Si no sabes cómo abordar el tema, la habilidad de escuchar con atención a tu hijo es una buena táctica. Pregúntale sobre el tema y escúchalo.
- Reconoce las señales de que se está iniciando un problema con drogas.
- Si en el comportamiento de tu hijo observas señales del uso de drogas, el primer paso es consultar con un médico.
- Habla con tu hijo de la posibilidad de visitar a un doctor, y llévalo a un examen físico.
- Conviértete en buen ejemplo. Los hijos tienden a imitar los comportamientos de sus progenitores.
- Averigua cuáles servicios para tratamiento hay disponibles.