SALUD COMUNITARIA. Una voluntaria realiza una prueba de colesterol. La Prensa.
1/1

MÉXICO, DF.- Son como los personajes de una película, como dos hermanos que deciden tomar caminos distintos: uno elige la ruta del bien y el otro va por el lado oscuro. Así se puede ejemplificar la producción de colesterol bueno y malo en el organismo.

Esto en sentido figurado, porque en realidad el colesterol "no tiene maldad", aclara el cardiólogo Mario Vélez.

De hecho, la molécula de colesterol es la misma. Lo que hace la diferencia entre el bueno y el malo es su peso y densidad al momento de ser transportados por la sangre.

El colesterol es una grasa o lípido esencial para la vida, sirve como combustible y juega un papel importante en la estructura de las células y en la producción de hormonas, pero para poder viajar a través de la sangre necesita combinarse con proteínas.

A la unión de ambas sustancias se le llama lipoproteína y esta puede ser una lipoproteína de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés), que es el colesterol malo, o una lipoproteína de alta densidad (HDL, siglas en inglés), que es el colesterol bueno.

El colesterol malo o LDL es el que acumula las grasas en las paredes de las arterias, situación que a la larga obstruye el flujo de sangre al corazón y cerebro provocando infartos  entre más grasas se consuman más colesterol LDL producirá el organismo.