Washington/EFE — El insuficiente suministro de vacunas contra la gripe A en una situación de emergencia nacional ha sumido a los hospitales del país en una “situación frustrante”, reconoció ayer una portavoz del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
La directora de la división de Enfermedades Respiratorias del CDC, Anne Schuchat, trató de responder ayer a la alarma que ha causado entre gran parte de la población la declaración que firmó el viernes el presidente Barack Obama, en la que calificaba la gripe A de “emergencia nacional”.
El contraste entre esa inquietud y las demoras en la provisión del suministro de vacunas ha provocado una “situación frustrante” que sólo puede solucionarse “con paciencia”, según reconoció la portavoz del CDC en declaraciones a CNN.
Las previsiones más optimistas del CDC al inicio de la campaña de vacunación, a principios de octubre, estimaban que los hospitales y clínicas del país tendrían disponibles para estas fechas alrededor de 120 millones de dosis. Sin embargo, el número real de dosis distribuidas hasta ahora no supera los 16 millones, según datos oficiales del CDC.
Según Schuchat, el problema está en que las vacunas se producen “en proporción a la prontitud con la que se detecta el virus, y a la cantidad de anticuerpos” de la que los laboratorios disponen para elaborar la respuesta.
“No nos han llegado muestras suficientes del virus para responder a tiempo a la cantidad de vacunas que se necesitan”, reconoció Schuchat, quien aseguró que el gobierno seguirá distribuyendo “cada dosis que tenga con la mayor rapidez posible”.
Sin embargo, las autoridades sanitarias no tienen claro por cuánto tiempo continuará la ola de contagios del virus, y eso significa, según Schuchat, que “quizá no sea demasiado tarde” para quienes no tengan acceso a la vacuna hasta dentro de unos meses.








