Si la fórmula es la adecuada, los beneficios se experimentan en forma inmediata. Foto: Agencia Reforma
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Piense en la presencia de las flores en diferentes momentos de la vida, ya sea para embellecer su entorno, agradar a alguien o cuando se ha perdido a un ser querido. La esencia de las flores también ha sido usada para equilibrar las emociones.

Por cientos de años, las flores han servido como una terapia para tratar condiciones como miedo, depresión, conductas compulsivas, falta de autoestima y angustia. La teoría detrás de esto dice que al curar los problemas emocionales, la salud del paciente puede ser restablecida.

La esencia de las flores ha sido usada por culturas indígenas de Austria, Sudamérica y Egipto. Sin embargo fue el homeópata y bacteriólogo inglés Edward Bach (1886-1936) quien estudió y sistematizó el uso de las mismas.

En un viaje a Gales, descubrió la primera de las 38 esencias florales que integran su sistema de curación. El médico concluyó que la razón por la que enferman las personas reside en desequilibrios mentales, emocionales y anímicos, y descubrió que en la vibración y armonía de las flores era posible encontrar los remedios para restablecer el balance.

Reconociendo la individualidad de cada persona, el diagnóstico se hace de forma personal y se realiza una combinación de máximo cinco flores para tratar el malestar del paciente.