Jean-Fraçois Delfraissy (i), presidente de la Campaña Global para la vacuna contra el VIH y director de la Agencia Nacional Francesa para la Investigación del Sida (ARNS); Yves Levy (c), vicepresidente de la Campaña Global e integrante de ARNS; y Alan Bernstein (d), director ejecutivo de la Campaña Global, atienden una rueda de prensa en París, donde más de mil expertos de todo el mundo en la lucha contra el sida se reúnen analizar los avances en la investigación hacia una vacuna que frene el VIH. Foto: EFE
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París/EFE — Más de mil expertos de todo el mundo en la lucha contra el Sida están reunidos en París para analizar los avances en la investigación hacia una vacuna que frene el VIH, después de los esperanzadores resultados presentados semanas atrás en Tailandia.

La conferencia “AIDS Vaccine Conference 2009” se celebra mientras la comunidad científica debate sobre la efectividad de la vacuna que investigadores estadounidenses y tailandeses presentaron el mes pasado en Bangkok contra un virus con el que conviven 33 millones de personas.

En un primer momento, los resultados parecían prevenir la infección en un 31.2% de los casos, aunque un segundo análisis rebajó la eficacia del ensayo al 26%, es decir, por debajo del índice considerado significativo.

Se espera que en la conferencia de París se ofrezcan más datos sobre la discutida vacuna, que aunque podría no comercializarse debido a su escasa eficacia, abre una nueva puerta a la esperanza de encontrar una fórmula que prevenga a los colectivos de riesgo.

Hasta el próximo jueves la reunión de París será el foro en el que investigadores intercambien sus conocimientos para reforzar el desarrollo de una vacuna contra esa enfermedad que contagia a cinco personas cada minuto, la mayoría de las cuales no tienen acceso a los fármacos necesarios para reducir sus mortales efectos.

Mientras los investigadores siguen luchando por desarrollar la vacuna, los organizadores de la conferencia recuerdan que ésta debe ser concebida dentro de una “estrategia global” en la lucha contra la enfermedad, y no como el único arma contra el virus.