Los tiempos de crisis o bonanza afectan también las relaciones íntimas. (Foto: EDLP)
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¿Afecta la crisis la conducta sexual de los individuos? Según lo propuesto por diversos estudios y reflexiones, sí, sí afecta y lo hace desde distintos ángulos.

El estrés provocado por la incertidumbre y la escasez de recursos puede influir en el mayor o menor deseo sexual. Asimismo, la falta de certeza económica puede modificar los planes reproductivos de las parejas y las tendencias en el uso de anticonceptivos. Y, además, puede hacer que los gustos masculinos en cuestión de mujeres cambien un poco.

Incertidumbre y deseo
Un artículo publicado hace unas semanas en el portal en español de la BBC, explicaba que en tiempos de crisis la gente tiende a recortar sus gastos debido a una disminución de ingresos absolutamente tangible o con la intención de tener una reserva por el temor de que en un futuro cercano falten recursos.

Según la antropóloga Helen Fisher, investigadora de la Universidad de Rutgers, esas preocupaciones en torno al dinero y al trabajo elevan los niveles de dopamina en el cerebro, haciéndonos más susceptibles a la atracción. Además de que, en esos momentos de incertidumbre, es más probable que las personas busquen mayor contacto físico por la sensación de bienestar que este provoca; como una especie de ansiolítico natural.

Aunque no hay que olvidar que si la persona incrementa su carga de trabajo como una forma de aumentar sus ingresos, esto podría generarle un exceso de fatiga y, entonces, mermar el deseo en lugar de estar más dispuesto para la intimidad.

Hijos. mejor más tarde
En tiempos de crisis, tener hijos parece ser una decisión que tiende a pensarse más. Según una nota del Chicago Tribune, publicada el pasado mes de marzo, para algunos no es el momento idóneo y es preferible esperar a un momento de mayor certeza económica antes de incrementar las responsabilidades y traer a la familia una nueva boca que alimentar.