GUADALAJARA, Jalisco.- Las espinacas fueron usadas en caricaturas como un ejemplo de una alimentación sana por sus altos contenidos en carotenos, clorofila, zinc y vitamina K, entre otros, pero cualquier personaje que las consumiera en grandes dosis a diario, moriría de una insuficiencia renal.

Así como las espinacas, existen ciertos alimentos que dentro de sus componentes también tienen sustancias tóxicas como una respuesta natural para defenderse, por ejemplo, de insectos u otras amenazas.

En estas hojas se encuentran dosis bajas de ácido oxálico, considerado de mediana toxicidad debido a que se combina con otros minerales y precipita el calcio, formando cálculos o piedras.

Miguel Madrigal Ortiz, químico especialista en toxicología, explica que la dosis de todos los componentes es un factor que influye sobre el efecto que produce.

La ventaja en los alimentos es que contienen cantidades pequeñas, hasta cierto punto inofensivas, pero es importante que su consumo sea regular para no acumular las sustancias dañinas.

"No podemos decir que un alimento escapa de esta situación por tener esa característica de nutrir. Sin embargo, no todos los componentes son nutrimentos, existen componentes también que son compuestos químicos con características tóxicas y el valor de la toxicidad depende de la cantidad".