Nadar junto a un delfín, montar en el lomo de un caballo o soportar el ligero ardor de un piquete de abeja podría no sólo ayudar a mejorar tu estado de salud, sino incrementar el nivel de vida que hasta ahora tienes.
La zooterapia, o terapia con animales, puede ayudar a que una persona evolucione de su enfermedad con mayor prontitud y responda con más facilidad a los tratamientos médicos.
Según Blas Jasso Hinojosa, investigador del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) en la Universidad de Guadalajara, en México, al estar en contacto con un doctor, los mecanismos de defensa se disparan e impiden reaccionar al tratamiento.
Cuando un paciente entra en contacto con un animal, permite que disminuyan sus mecanismos de defensa, el cerebro activa el hemisferio derecho y el cuerpo secreta sustancias, como la adrenalina, que proporcionan sensaciones agradables, lo que ayuda a responder mejor al procedimiento médico que sigue.
Con esto también se crean nuevas conexiones neuronales, se destensan los músculos y mentalmente existe la disposición de acatar las recomendaciones del médico", explicó.
"Las emociones son placenteras, nos evocan recuerdos, experiencias muy agradables y entonces la disposición mental para recibir la información técnica de un profesional es más fácil", dijo.
Y aunque se asocia este tipo de terapias para quienes tienen una discapacidad, son recomendables para todo tipo de pacientes con problemas mentales u orgánicos, del lenguaje, trastornos alimenticios, y otros.
El único requisito es que la terapia se realice con personas que conozcan cómo estimular el cerebro del paciente y que los animales estén diseñados "genéticamente" para convivir con el hombre, pues si son agresivos, podrían causar sólo el efecto contrario.
"Hasta un pez es terapéutico, pues con el movimiento, el cuerpo empieza a relajarse, lo que dispone la mente y el paciente puede responder más rápido a un tratamiento médico", añadió.
Los tratamientos con animales pueden incluir el nado con delfines, la equinoterapia, trabajo con perros, gatos y cerdos e incluso piquetes de abeja.
Delfines
De acuerdo con Martha Lamas Garibay, gerente del Centro Internacional de Mamíferos Marinos, ubicado en las instalaciones de Selva Mágica, en México, los cetáceos emiten ruidos para la ecolocalización a través del "melón", un órgano en forma de esfera ubicado en su cabeza, que son percibidos por los pacientes en el agua y permiten poner "a tono" sus dos hemisferios cerebrales.
"Se sincronizan como cuando nos inyectan para alguna operación, cuando nos duermen, ese es el nivel que se alcanza con los sonidos de los delfines", explicó, "todas las personas que tienen algún problema psicomotor, se les quita la rigidez, tienen mayor movimiento, es mucho más fácil (su tratamiento)".
Caballos
De acuerdo con Martha Emilia, directora general de la Clínica BACC, los movimientos del caballo pueden estimular ciertas áreas del sistema nervioso para relajar al paciente y ayudarle en el tratamiento médico que sigue.
"El caballo es una caja de resonancia, tiene una manera de leer lo que está pasando en el interior de la persona y entiende sus emociones", dijo.
Encima del caballo, los pacientes aprenden técnicas de respiración y ejercicios físicos, y el calor y ritmo del animal al caminar, logran que los músculos trabajen como si la persona corriera, intensificando su proporción.
En Granada Hills, en el Sur de California, se halla el centro no lucrativo, Strides/Sinlímites Therapeutic Riding Centers, que ofrece terapia con caballos, dirigida a niños, adolescentes y adultos con alguna discapacidad o que hayan sido víctimas de abuso.
El programa se fundó en enero de 2000, y ha ayudado a cientos de pacientes a mejorar sus vidas a través de la interacción con los caballos, y es el primer programa en Estados Unidos que ofrece servicios en español.
Algunos tratamientos
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DelfinoterapiaAdemás de ser un animal amigable para el hombre, nadar junto a un delfín puede disminuir el estrés o la rigidez muscular de muchos pacientes. Son necesarias ocho sesiones de 15 minutos, pues en este tiempo _y debido a la actividad neuronal que provocan los animales_, los pacientes quedan agotados; para la siguiente tanda de terapias hay que esperar entre tres y cuatro meses.
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EquinoterapiaMontar un caballo y realizar determinados ejercicios de respiración y movimientos puede ayudar a responder más fácilmente a tratamientos contra adicciones y disminuir problemas de anorexia y bulimia. Además, ayuda a pacientes con parálisis cerebral, Síndrome de Down, autismo, déficit de atención, hiperactividad, distrofia muscular, ceguera, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, problemas de lenguaje y baja autoestima. Para que funcione, deben realizarse al menos 40 sesiones, de entre 10 y 30 minutos de duración, dependiendo de la capacidad de resistencia del paciente.