Una paciente me cuenta que se divorció de su marido porque éste siempre estaba fumando marihuana. Dice ella que cuando volvía del trabajo y le contaba a su esposo sobre su día, parecía que él no registraba lo que ella decía.
"Me cansé de que no pensara" me cuenta ella y yo le digo que tal vez se deba a que el uso de la marihuana por largo tiempo hace que ciertas partes del cerebro se encojan y tiene efectos sobre la salud mental.
Un grupo de investigadores encontró recientemente que hay dos regiones del cerebro el hipocampo y la amígdala, que se ven seriamente afectados en su tamaño por el abuso de esta sustancia. El hipocampo es la parte del cerebro que regula la memoria y los estudios encontraron que es un 12% más pequeña en los fumadores de la hierba que en las personas que no fuman. La amígdala, una parte que está relacionada con las emociones, se puede achicar hasta en un 7% con el uso y el abuso del cannabis. El ex esposo de mi paciente, que está entre los 15 millones de americanos que fuman marihuana regularmente, sin duda está empezando a sufrir los efectos, porque según me cuenta ella, no le afectó demasiado cuando ella tomó la decisión de separarse. Sin saber nada sobre este estudio, ella misma sentenció: ¡se le achicó el cerebro!
El mito de la sodaQue se tome una coca cola con limón, he oído decir a las mamás y abuelas cuando un hijo tiene diarrea o vómito. No es común que una soda sea vista como medicinal, pero cuando la panza duele, mucha gente ve un vaso de soda como el remedio para sus males. Se dice que tomar un vaso de coca-cola, pepsi-cola, ginger ale o soda transparente, puede ayudar a calmar el estómago y a reemplazar los líquidos que se pierden por el vómito y la diarrea. Sin embargo, hay que tener cuidado con estas creencias que a veces no sabemos ni de dónde vienen. Los expertos dicen que no es una buena idea porque no hay evidencia científica que respalde esta teoría. Además, unos investigadores británicos encontraron que las sodas no sólo contienen muy pequeñas cantidades de potasio, sodio y otros electrólitos, sino que en muchos casos, exceden la cantidad de glucosa recomendada por la Organización Mundial de la Salud para re hidratar hasta siete veces. Así que no se fíe, las sodas hacen más mal que bien.



