(FOTO: Fundación de la Artritis)
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La artritis juvenil es una de las enfermedades más comunes entre los menores de 18 años en Estados Unidos. Según Carol Galbreath, portavoz de la Fundación de la Artritis, hoy hay en el país unos 300 mil niños y adolescentes que la padecen.

Emali Brophy, de 10 años de edad y residente de Arleta, es uno de ellos.

"La enfermedad se le manifestó a la niña cuando tenía 4 ó 6 meses de edad", cuenta Emma, madre de Emali. "Le comenzó con una inflamación en uno de los dedos del pie izquierdo y cuando la llevé al médico no le encontraron nada".

A los 10 meses de edad, a pocos días de haber dado sus primeros pasos, Emali se encontraba de nuevo ante su pediatra. Esta vez le examinaba el dedo anular de la mano izquierda que de la noche a la mañana apareció también inflamado.

"Tampoco le encontraron nada. Cuando tenía cerca de nueve meses, ante la persistencia de la inflamación y el hecho de que la niña había dejado de caminar, el doctor le mandó a hacer unas radiografías, ultrasonidos y tomografías y finalmente le diagnosti có artritis", recuerda la madre guatemalteca.

Emma dice que no lo podía creer. Hasta ese momento había relacionado siempre la artritis con las personas de edad avanzada y su hija ni siquiera ajustaba los 2 años. A partir de allí, Emali comenzó a ser tratada con diferentes medicamentos que le sentaron bien hasta cumplir los 3 años.

"A los 4 años nos preguntaron si queríamos incluir a la niña en un tratamiento experimental con una nueva medicina. Después de pensarlo y repensarlo, dijimos que sí, porque ya tenía las articulaciones de sus pies y manos demasiado inflamadas", recuerda la entrevistada.

"Fue lo mejor que pudimos hacer por ella, porque todas las articulaciones de su cuerpo volvieron a su estado normal y hasta el momento todos los exámenes que le han hecho han salido libres de artritis. Esperamos que siga así por muchos, muchos años"

El doctor Rafael Rivas Chacón, reumatólogo de adultos y niños en Miami, Florida, explica que la enfermedad puede manifestarse con una fiebre repentina, una erupción inexplicable, rigidez en las coyunturas y problemas al caminar.

"El problema de rigidez se les nota más que todo en las mañanas, al levantarse", señala el galeno. "En la mayoría de los casos, los niños rehúsan salir de sus camas ante las molestias y el dolor que sienten al caminar".

Asegura que la ciencia todavía no conoce con exactitud qué causa la artritis juvenil, pero en el caso de la del tipo reumático se sabe que se trata de una enfermedad del sistema inmune.

Tipos de artritis

Rivas explica que la artritis juvenil se clasifica en diversos tipos según su afección:

Poliarticular. Se da más que todo en las niñas. Afecta a unas cinco articulaciones, particularmente de las manos (las de menor tamaño) y las que sostienen el mayor peso del cuerpo (como rodillas, caderas, tobillos, pies, cuello). En ella se presentan fiebres moderadas y nódulos en diversas partes del cuerpo.

Pauciarticular. Afecta a cuatro o menos articulaciones. Los síntomas incluyen rigidez e inflamación. La rodilla y la muñeca son las articulaciones más afectadas.

Sistémica. Afecta todo el cuerpo. Los síntomas incluyen fiebres altas que suben al caer la tarde, para luego bajar con rapidez hasta una temperatura normal. El bazo y los ganglios linfáticos también se pueden inflamar. Hay dolor y rigidez en las articulaciones.

Fuera de estos tres tipos más comunes hay otros cuatro. Entre ellos la desmatomiositis, que afecta la piel, y la artritis soriática, que está asociada con la soriasis y afecta a niños y niñas por igual.

"El principal problema que se nos presenta al tratar a los menores es dar con el medicamento recomendado para su caso", denota el profesional de la salud. "Y mientras se identifica el tratamiento que contrarresta la enfermedad [los menores] sufren dolores, pierden días de clase y pueden llegar a sufrir depresión al sentirse diferentes a los otros niños".

Pronta atención

Brophy reconoce que el buen estado de salud en el que se encuentra Emali se debe a la pronta atención médica que tuvo su hija.

"Esta enfermedad no es nada fácil para los padres", opina. "Duele ver cómo el hijo de uno se va deteriorando físicamente. También resulta costosa, pero hay que moverse rápido y experimentar con varios tratamientos hasta encontrar el adecuado para cada caso en particular".

El doctor Rivas señala que a los menores con cualquier tipo de artritis se les pone también bajo un tratamiento de fisioterapia, donde los padres aprenden qué ejercicios y actividades debe llevar a cabo a diario su hijo de acuerdo con el tratamiento médico que está siguiendo.

"El ejercicio regular también es importante en estos niños, porque los músculos tienen que estar fuertes y saludables", concluye el galeno.