Representantes de la Fundación Avon y del Departamento de Estado se reunieron en Washington. (FOTO: Suministrada)
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WASHINGTON, D.C.— El cáncer del seno, que mata a siete millones de mujeres cada año en todo el mundo, es como un tsunami que requiere una alianza entre los sectores público y privado para combatirlo con más contundencia, aseguraron expertos reunidos en el Departamento de Estado.

Durante el Congreso Global contra el Cáncer del Seno, organizado conjuntamente por el Departamento de Estado y la Fundación Avon, expertos de 42 países exhortaron a estrechar los esfuerzos entre entidades privadas y gubernamentales para hacer frente a la enfermedad.

"La idea de este tipo de encuentros es que la gente intercambie experiencias e información sobre cómo mejorar la lucha contra esta enfermedad, que todos sean agentes de cambio para avanzar en esta lucha", explicó Carol Kurzig, directora ejecutiva de la Fundación Avon.

"Queremos que las mujeres entiendan que el cáncer del seno ya no es una sentencia de muerte pero que un diagnóstico tardío puede ser un enorme problema", agregó.

Joe Hartford, director de Asuntos Internacionales del Instituto Nacional del Cáncer, señaló, a manera de ejemplo sobre la gravedad de la enfermedad, que el cáncer el seno se cobra la vida de más personas que las fallecieron durante el "tsunami en el sureste asiático en 2004.

Ese año, el fenómeno natural provocó 226,408 muertes en 12 países ribereños del Océano Indico.

El de seno es el tipo de cáncer más común entre las mujeres en todo el mundo, y en las sociedades más afluentes, la incidencia es de más de 80 por cada 100 mil al año.

Se calcula que, cada año, se diagnostican poco más de un millón de casos nuevos en todo el mundo. En muchas regiones, como Europa y Australia, es la causa de muerte más común en la población femenina.