A pesar de que la construcción del muro en Granjeno, Texas, ya lleva un par de meses, quienes viven en esta área aún muestran su descontento.
La frustración y el enojo de estas familias ya tuvieron eco y grupos sociales se han unido para formar la coalición Resistencia al Muro.
Martha Sánchez, miembro de esta agrupación, indicó que la polémica que ha desatado el inicio de construcción de la valla metálica en Granjeno motivó la unión de asociaciones y miembros de la sociedad. "Sabemos de la frustración de estas familias que viven en Granjeno, por eso nos unimos asociaciones como La Unión del Pueblo Entero, Proyecto Azteca, profesores y representantes legales", señaló.
Ya se tuvo, explicó, una reunión con las familias de Granjeno, quienes manifestaron sus dudas y sentir, porque su ciudad tendrá un cambio visible. Sánchez puntualizó que el objetivo de Resistencia al Muro es tratar de frenar a lo que ya se le dio el banderazo.
"Sabemos que ya se está construyendo el muro, ya lo vemos, pero queremos impedir que éste siga ganando terreno en el Valle", precisó. Durante la reunión que se tuvo con esta comunidad, informó, se grabaron sus inquietudes, mismas que serán enviadas a las autoridades competentes. "Algo que preocupa es las familias que quedarán al otro lado del muro, aún se tiene algunas dudas al respecto", finalizó.
Por su parte, Vicente Garza, alcalde de Granjeno, comentó que el descontento en su ciudad sigue latente. "Las personas aún no se resignan a perder la tranquilidad del lugar, ahora sólo les queda manifestarse a través de letreros que han sido colocados en la calle principal", refirió.
RUMBO publicó que la tranquilidad que por años caracterizó a Granjeno, ciudad de 485 habitantes, fue interrumpida por la llegada de maquinaria pesada y trabajadores que desde la primera hora de cada día inician sus labores..
En un inicio los trabajos amenazaban propiedades de familias, pero los vecinos unieron sus voces para evitar perder lo que para ellos representan años de trabajo.
Para algunos residentes el muro fronterizo contribuirá a contar con una mayor seguridad, ya que en los últimos meses los robos a casa habitación se incrementaron.
Además, la presencia de coyotes en la ciudad es algo constante, de ahí que los vecinos contribuyen con la vigilancia en las calles y con radio portátiles se comunican entre sí en caso de presencia algo sospechoso.
Sin embargo, para otros, el muro, no es más que un derroche de recursos que no impedirá la llegada de personas que sólo tiene la intención de conseguir una fuente de ingresos para ellos y sus familias.
Jesús Garza, residente de El Rincón, subrayó que a pesar de que diversas autoridades han acudido a su localidad, éstas no han hecho nada para ayudar.
Entre las demandas de esta comunidad que quedará entre el muro fronterizo y el Río Grande están el contar con un camino transitable, así como vigilancia por parte de la Patrulla Fronteriza.
"Las autoridades no han hecho nada por nosotros, sólo se están burlando, al parecer, piensan que somos personas ignorantes, pero se están equivocando", enfatizó.
Hace un par de semanas los miembros de las tres familias afectadas tuvieron un encuentro con un vocero del Departamento de Seguridad Interior, David Pagan, así como con Jaime Salinas y Roy González, ambos del Departamento de Caminos del Condado de Hidalgo.
En ese entonces, se quedó en que se realizaría una investigación para saber a quién pertenece el camino principal de El Rincón, que en tiempo de lluvia se torna peligroso.
"De la investigación que iban hacer lo del Condado de Hidalgo no hemos sabido nada, ahora no sabemos a quién pertenecemos y el tiempo está pasando.
"Lo que hemos deducido es que las autoridades nos están viendo como sus juguetes por lo que creo que debemos de tomar otras acciones", finalizó.
Los Garza, García y Anzaldua por décadas han pedido al Condado de Hidalgo que volteé la mirada hacia la comunidad localizada a espaldas de Granjeno, Texas, y muy pronto a espaldas de la barrera metálica.
Los residentes de El Rincón han lanzado un llamado de auxilio por la presencia de robos en sus casas, siendo uno de los últimos el que alertó a las familias, ya que cuando se solicitó ayuda a la autoridad competente, ésta no pudo llegar por desconocer la ubicación de las viviendas. Además, de que con los trabajos del muro, el camino se ha hecho intransitable, porque en éste transita maquinaria pesada que no respeta el tránsito de vehículos y manejan a exceso de velocidad.
Las tres familias, integradas por 20 personas, aseguraron no importarles que quedarán en la parte posterior del muro, sino que están preocupados por la inseguridad y por la poca atención de las autoridades que deben salvo guardar su seguridad.
Ambulancia y bomberos, en caso de ser necesitarlos, llegarían a decir de los afectados a Granjeno para preguntar la ubicación exacta de El Rincón, ya después analizarían si sus unidades pueden transitar la terracería que de ser temporada de lluvia se convertiría en lodo.









