"Anduvimos en la selva, bosques, heridos, con hambre y viendo a nuestros compañeros morir… esto lo hicimos con mucho honor, pero ahora, que ya estamos en nuestras casas, vemos que el gobierno nos ha hecho menos y esta es una realidad que es difÃcil de asimilar", expresó Ramiro de la Garza al ver que la ley que contempla la construcción de un hospital en el sur de Texas está a punto de quedarse en el tintero.
La iniciativa federal busca que la creación de un centro médico de atención especializada sea contemplada para el año fiscal 2009. De no ser asÃ, las expectativas no son del todo favorables.
"Necesitamos este hospital y más que nada para los que están peleando ahorita, queremos que ellos regresen y no pasen por lo que nosotros hemos pasado: un peregrinaje para que nuestra salud sea atendida", comentó De la Garza.
Hoy en dÃa los veteranos del sur de Texas cuentan con dos clÃnicas en la ciudad de McAllen, en donde sólo son atendidos de malestares menores, asà como de trastornos psicológicos.
De enfrentarse a problemas de salud mayores tienen que trasladarse a San Antonio, algunos de ellos sólo con viáticos de $110, apenas suficiente para cubrir el costo de la gasolina o el boleto de viaje redondo en un autobús.
"A lo mejor nunca nosotros vamos a ver este hospital, pero no por eso dejaremos de pelar para ver este sueño hecho una realidad", refirió De la Garza.
Roberto Gómez, al igual de que De la Garza, luchó en la guerra de Vietnam; ahora parece que su batalla persiste, pero ahora para poder contar con un hospital cerca de su lugar de origen.
"Hace tres años que me unà a esta causa, en esa ocasión fuimos a San Antonio caminando, ya que realmente queremos este hospital en esta área", mencionó.
No es justo que veteranos ya mayores, aseveró, tengan un doble sufrimiento: el estar enfermos y el tener que viajar tres o cuatro horas para ser atendidos.
Ante las próximas elecciones del mes de noviembre, Gómez aseguró que los veteranos del sur se encuentran en un momento crucial.
"Necesitamos seguir unidos, luchando por esta causa, que igual muchos nunca verán concretada, pero la esperanza siempre sigue latente, por nosotros y por los que vienen atrás de nosotros", afirmó.
"Enojo y tristeza, esos son nuestros sentimiento ahora, porque ya hay una propuesta, pero de ahà no pasa, hay que gritar más recio y esperar que el tiempo nos dé una respuesta que esperemos sea favorable", finalizó Gómez.
José MarÃa Vásquez, comandante de la Alianza de Veteranos del Valle del RÃo Grande, explicó que desde noviembre del 2005 (fecha en que se realizó una marcha de protesta a San Antonio) se han empezado a ver resultados más palpables, siendo uno de ellos la declaración de un distrito independiente para los veteranos del sur, asà como un posible convenio con hospitales para servicios de emergencia en los que estarÃan excluidos sus familiares directos.
"Ahorita estamos en un 'se hace o no', tenemos como fecha hasta noviembre que terminan las sesiones del Congreso, si no, a ver qué pasa el próximo año", consideró.
Para Vásquez la falta de atención por parte del gobierno federal se debe a una eminente discriminación, ya que se trata de veteranos méxicoamericanos.
"Somos conocidos como los veteranos de la orilla del rÃo, pero acá, también somos americanos, tenemos los mismos derechos, al igual, que los que tienen hospitales por doquier", agregó, "Aquà [el sur] está la concentración de veteranos de combate y somos los que recibimos menos".
Nosotros ya sufrimos, concretó, y queremos que los que vienen detrás no lo hagan, porque no se lo merecen.
Homero Gallegos, comandante de veteranos de Guerra Extranjera 87-88 de McAllen, Texas, consideró que se ha visto una unión por parte de los veteranos para ver concretado este proyecto que se tiene en la mira desde hace décadas.
"Nos quedan unos dÃas antes de que se cierre el congreso en Washington y se inicié con las votaciones para la elección del nuevo presidente de Estados Unidos", añadió.
Sin embargo, aclaró, aun y cuando no se tenga nada definitivo este año, aún se tienen esperanzas.
"Los dos candidatos Barack Obama y John McCain nos dieron la palabra de que se nos iba apoyar, Mcain", consideró Gallegos.
En el Valle de Texas, informó, habitan más de 100,000 veteranos.
"Hay 24 condados en esta área que tienen muchos veteranos, todos piensan que el sur de Texas se acaba en San Antonio, pero ya basta, ya que por muchos años hemos estado bajo la bandera de esta ciudad y nada ha llegado, esto ha sido un descuido por la Administración de los Veteranos", sentenció Gallegos.
Emilio de los Santos, director de Servicios para Veteranos del Condado de Hidalgo, aseguró que se cree en los "milagros", asà que se tienen esperanzas de que la Ley Federal sea aprobada antes de terminar este año.
"Sabemos que se tiene mucho tiempo luchando por esta causa, pero se han visto progresos, lentos, pero bien recibidos. Asà seguiremos, luchando por los derechos de los veteranos, con fuerza, persistencia y no pararemos hasta no ver un hospital en el sur de Texas", comentó.
Para el congresista Henry Cuéllar, el panorama para la construcción del hospital en el sur de Texas no es nada alentador, ya que el pleno del Senado se encuentra enfocado en temáticas prioritarias.
"Se mira un poco difÃcil [aprobar la construcción del hospital], estamos terminando de acabar [las sesiones] en los dÃas que vienen con otros temas prioritarios como lo es el rescate financiero de Estados Unidos", explicó.
Cuéllar refirió que para el año 2009 no debe caber duda de que se retomará la lucha para apoyar a los veteranos.
"Yo apoyo este hospital, queremos que nuestros veteranos cuenten con éste y no dejaremos de trabajar en ello", precisó.








