Gustavo García Siller está listo para tomar el arzobispado de la ciudad de San Antonio, Texas. EFE
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Chicago/EFE - Tras 26 años de sacerdocio, el mexicano Gustavo García Siller se apresta a asumir su nueva misión como Arzobispo de la ciudad de San Antonio, Texas, con “mucha gratitud, alegría y ganas de aprender".

El nombramiento del papa Benedicto XVI le fue comunicado el 14 de octubre en una llamada telefónica desde Washington del nuncio apostólico para los Estados Unidos, Pietro Sambi.

Pero esta vez fue una llamada diferente de otra recibida hace siete años y medio, cuando se encontraba en Orange, California, y pensó que le tomaban el pelo al comunicarle que era el nuevo Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Chicago.

“Fue igualmente una sorpresa, pero aprendí con la primera experiencia y mi respuesta desde el primer momento fue sí”, dijo García Siller en una entrevista con Efe.

“Sí, porque la Iglesia en San Antonio es muy viva, con mucha historia y una tradición fuerte de luz e impulso en el ministerio hispano para todos los Estados Unidos”, dijo.

'Este nombramiento no es un trabajo'

“Un nombramiento de este tipo no es un trabajo, sino un envío que asumo con gratitud, paz y alegría”, afirmó.

El nuevo arzobispo se despedirá de Chicago con dos misas, el 26 de octubre en la catedral del Santo Nombre y el 1 de noviembre en la secundaria católica Santa Rita, para asumir en San Antonio el 23 de noviembre.

Ambas misas serán concelebradas con el cardenal Francis George, arzobispo de Chicago, quien en un comunicado calificó a García Siller de “pastor de espiritualidad excepcional y corazón íntegro".

García Siller, de 53 años, dijo a Efe que su vida ha estado consagrada a la religión católica desde el momento en que sus padres lo llevaron en brazos en 1956 a visitar la Basílica de Guadalupe en la capital mexicana y lo ofrecieron a Dios.