Por la reforma. Miles de niños ciudadanos hijos de padres indocumentados, o indocumentados ellos mismos, requieren una reforma migratoria justa para prevenir ser separados de sus familiares y poder vivir legalmente en el país. (FOTO: AP)
1/1

La Casa Blanca y legisladores en el Congreso estadounidense deben avanzar con rapidez hacia una reforma migratoria justa y humana que junte a familias, mejore la economía y cancele las palabras "inmigrantes ilegales o indocumentados" del discurso nacional. Los medios de comunicación étnicos, que alcanzan más de 60 millones de adultos en este país, llaman a que el Congreso avance de manera decisiva hacia una reforma, ya que hay pocos temas más importantes para el bienestar del país que un cambio en el sistema de inmigración presente, que es ineficiente, inhumano y económicamente destructivo. Pedimos a nuestros lectores, telespectadores y radioescuchas que contacten con sus senadores y representantes para comunicarles que la reforma migratoria debe ser una prioridad a nivel nacional.

El sistema de inmigración está colapsado no sólo para los 12 millones de inmigrantes indocumentados, también para trabajadores especializados que no podrán sumarse a la economía por culpa de cuotas migratorias demasiado estrechas, y también para padres y hermanos de ciudadanos estadounidenses que deben esperar años para reunirse con sus familias.

Nuestra nación precisa una política de inmigración íntegra que reemplace un sistema fallido de redadas y arrestos, un sistema que proteja a todos los trabajadores de la explotación, mejore la seguridad del país y fortalezca nuestras comunidades. Es hora de acabar con las divisiones entre trabajadores que han permitido a grandes corporaciones explotarlos. Los ciudadanos de clase obrera y los inmigrantes tienen mucho en común. Ambos sueñan con un hogar propio, buena educación para sus familias y atención médica de calidad. Juntos podemos ser una fuerza para generar cambios que pueden brindar condiciones más sanas y humanas en el trabajo.