Hace dos semanas Colombia estalló de júbilo tras el operativo militar que liberó de Ingrid Betancourt y 14 secuestrados más en poder de las FARC. Hoy debería existir preocupación.
El presidente Álvaro Uribe reconoció que por "nerviosismo" un alto oficial del Ejército usó los emblemas del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en esa operación. Aunque exista la disculpa, el hecho de usar así un emblema de la Cruz Roja constituiría un crimen de guerra. El gobierno colombiano debe revisar sus tácticas para derrotar a las FARC y no utilizar mecanismos similares a los de la guerrilla. Para un Estado el fin no debe justificar los medios y antes que eso las leyes, los principios y el respeto por la norma deben ser un valor inquebrantable no sólo en la lucha contra guerrilleros y terroristas si no como baluarte de la institucionalidad de un país.
Colombia marchará en varias partes del mundo este domingo 20 de julio pidiendo por la liberación de los secuestrados; todo colombiano también debería marchar y exigir el respeto a las leyes y los derechos que el Estado dice defender Es la verdadera forma de derrotar a las FARC.













