MÉXICO, D.F.— Un perro policía que encontró droga por dos millones de dólares en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo y la captura de una banda de secuestradores abrieron con parte positivo la jornada de ayer relacionada al narcotráfico que en contra se cobró la muerte de dos mujeres en Chihuahua y un policía ministerial en Sinaloa.

Hace más de tres años que la policía no reporta un solo día sin saldo blanco de asesinatos, secuestros, extorsiones y diversos actos sanguinarios relacionados con el crimen organizado en hechos cada vez más sorprendentes que rebasan los 17,000 fallecimientos violentos.

Ayer no fue la excepción: una mujer cuyo marido había sido ejecutado dos años antes en un poblado cercano a Ciudad Juárez fue forzada por desconocidos a salir del dormitorio de su casa hacia el patrio trasero, donde le hicieron hincarse para darle dos tiros en la cabeza, frente a sus cuatro hijos.

Con cinco minutos de diferencia, en el mismo poblado de San Isidro, una enfermera era ultimada en el hospital donde laboraba, por lo que la policía municipal relaciona los hechos sobre los que se dispone a elaborar un dictamen que enviará a las autoridades federales por lo que presume un acto relacionado al narcotráfico.

Igual fortuna le sigue a Filemón Ceceña, un investigador del municipio de Culiacán, Sinaloa, una de las regiones más afectadas por el crimen y en donde el gobierno federal mantiene desde hace tres años un operativo con el ejército y las policías federal y estatal.El agente local fue raptado por un comando el miércoles pasado. Ayer, su cuerpo destrozado por las balas se encontró en una carretera que lleva al puerto de Mazatlán.En el saldo a favor de las autoridades, en el Estado de México, aledaño al Distrito Federal, policías federales capturaron a una banda de secuestradores cuyas edades no rebasaban los 27 años – había una menor de edad- que se dedicaban a los secuestros y a atacar a policías con granadas cuando entorpecían actividades del cártel "La Familia".