MAZATLÁN, México.— La tormenta tropical Rick llegó ayer a la costa mexicana del Pacífico, al norte de la ciudad de Mazatlán, derribando árboles y carteles después de ignorar el centro turístico de Los Cabos en la península de Baja California.
El vórtice de la tormenta tocó tierra aproximadamente a las 10 de la mañana con vientos de 90 kilómetros por hora (55 mph), provocando un alto oleaje en Mazatlán, cuyos residentes acudieron al malecón para observar el espectáculo.
Luego de su llegada a tierra, la tormenta degeneró rápidamente en depresión tropical, bajando la fuerza de sus vientos a 55 kph (35 mph). Se disipó por completo a la tarde, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
Las autoridades no emitieron reportes de daños de importancia, aunque una lluvia intensa empapó la ciudad desde la noche del martes y varios árboles fueron arrancados de raíz por la fuerza de los vientos.
Varias partes de la ciudad se quedaron sin electricidad por daños en los cables del suministro, dijo el gobernador del estado de Sinaloa, Jesús Aguilar, a los medios noticiosos locales.
Antes de la llegada de Rick, las escuelas suspendieron las clases en el sur de Sinaloa, donde se encuentra Mazatlán, e instaron a los residentes a evacuar sus casas en algunos de los vecindarios de zonas bajas.
Al otro lado del Golfo de California, los turistas en Los Cabos despertaron con un cielo azul y algunas nubes. No se informó de inundaciones durante la noche, dijo Francisco Cota, director de defensa civil de Los Cabos.
Mar adentro en el océano Pacífico, el huracán Neki se fortaleció a la categoría 3, con vientos máximos de casi 185 kph (115 mph).
Neki se ubicaba ayer por la tarde a unos mil kilómetros (640 millas) al oeste-sudoeste de Honolulu y a aproximadamente 312 kilómetros (195 millas) al este de la pequeña isla Johnston. Sus vientos máximos eran de unos 170 kph (105 mph).
MAZATLÁN, México.— La tormenta tropical Rick llegó ayer a la costa mexicana del Pacífico, al norte de la ciudad de Mazatlán, derribando árboles y carteles después de ignorar el centro turístico de Los Cabos en la península de Baja California.
El vórtice de la tormenta tocó tierra aproximadamente a las 10 de la mañana con vientos de 90 kilómetros por hora (55 mph), provocando un alto oleaje en Mazatlán, cuyos residentes acudieron al malecón para observar el espectáculo.
Luego de su llegada a tierra, la tormenta degeneró rápidamente en depresión tropical, bajando la fuerza de sus vientos a 55 kph (35 mph). Se disipó por completo a la tarde, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
Las autoridades no emitieron reportes de daños de importancia, aunque una lluvia intensa empapó la ciudad desde la noche del martes y varios árboles fueron arrancados de raíz por la fuerza de los vientos.
Varias partes de la ciudad se quedaron sin electricidad por daños en los cables del suministro, dijo el gobernador del estado de Sinaloa, Jesús Aguilar, a los medios noticiosos locales.
Antes de la llegada de Rick, las escuelas suspendieron las clases en el sur de Sinaloa, donde se encuentra Mazatlán, e instaron a los residentes a evacuar sus casas en algunos de los vecindarios de zonas bajas.
Al otro lado del Golfo de California, los turistas en Los Cabos despertaron con un cielo azul y algunas nubes. No se informó de inundaciones durante la noche, dijo Francisco Cota, director de defensa civil de Los Cabos.
Mar adentro en el océano Pacífico, el huracán Neki se fortaleció a la categoría 3, con vientos máximos de casi 185 kph (115 mph).