MÉXICO (EFE).- La Cámara de Diputados de México aprobó la madrugada de hoy, con varios ajustes, el proyecto de Ley de Ingresos enviado por el Ejecutivo que implica aumentos a varios impuestos en productos y servicios, con excepción de alimentos y medicinas.
Con 415 votos a favor, 24 en contra y 10 abstenciones, los legisladores aprobaron los ocho dictámenes de los que se compone el paquete fiscal, el cual será enviado ahora al Senado para su ratificación.
La votación fue interrumpida varias horas por los legisladores izquierdistas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del Partido del Trabajo (PT), los cuales, como ya viene siendo costumbre en las votaciones de leyes que rechazan, ocuparon la tribuna principal de la Cámara de Diputados e impidieron el desarrollo de la sesión.
La nueva ley nació tras un fuerte debate entre los grupos parlamentarios y con el rechazo de los partidos de izquierda y los empresarios que criticaban los incrementos a los impuestos al Valor Agregado (IVA), Sobre la Renta (ISR), y los especiales a las empresas por considerar que ahuyentan las inversiones.
En septiembre pasado el Ejecutivo envió un programa económico con un proyecto de Ley de Ingresos que sugería aumentos a diversos impuestos, entre estos a telecomunicaciones, alcohol, tabaco, juegos y sorteos, y uno nuevo del 2% para el combate a la pobreza.
Las subidas tributarias buscan cubrir una parte de un agujero fiscal de 300 mil millones de pesos (unos 23,075 millones de dólares) debido a la caída de la recaudación por la menor actividad económica y el desplome de los precios del petróleo, del que México obtiene el 30 por ciento de sus ingresos públicos.







