Un oficial de policía sale de los establecimientos de la compañía ’Luz y Fuerza del Centro’ en la Ciudad de México. (FOTO: AP)
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MÉXICO, D.F.— El secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y Martín Esparza, líder del sindicato de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC), encabezaron ayer el arranque de las negociaciones para la recontratación de los trabajadores y el respeto en sus derechos para la liquidación.

"Nos mantedremos en pie de lucha", dijo Esparza al término de la primera reunión de trabajo entre ambas partes del conflicto desatado tras el decreto del pasado domingo, cuando el presidente Felipe Calderón declaró la extinción de la compañía con el argumento de que las finanzas eran insostenibles.

Ayer el Sindicato Mexicano de Electricistas y miles de seguidores se lanzaron a las calles de la ciudad de México en una multitudinaria marcha en contra de la medida considerado que se trató de una medida política y exigen que continúen las operaciones de LyFC..

"Sus costos de operación eran casi el doble de sus ingresos", señaló el mandatario mexicano que también endosó a la paraestatal la falta de crecimiento de medio punto porcentual del Producto Interno Bruto (PIB).

El secretario del Trabajo, Javier Lozano, afirmó que la desaparición de la compañía era un asunto saldado y que los diálogos con los electricistas serían más bien para establecer reglas claras sobre las condiciones en que serían reincorporados a la también oficial Comisión Federal de Electricidad.

Al final del día, Gómez Mont emitió un comunicado en el que especificó que cualquier eventual nueva contratación de un trabajador — para laborar en la también oficial Comisión Federal de Electricidad— y bajo un esquema productivo para la provisión del servicio público de energía eléctrica en el centro del país, requiere previamente concluir su proceso de liquidación.