DETROIT (AP).- Las autoridades federales de Detroit dijeron ayer que continúan buscando a tres sospechosos de actividad delictiva que integraban un grupo radical sunita en Estados Unidos, y que uno de ellos está armado y es considerado peligroso.
Andrew Arena, jefe de la oficina del Buró Federal de Investigaciones en Detroit, dijo el jueves que 11 hombres fueron acusados de seguir "una ideología de hibridación extremista" que la rama principal islámica "no reconocería".
Los hombres fueron detectados el miércoles en redadas realizadas en el área de Detroit. Su líder Luqman Ameen Abdullah, de 53 años, murió en una balacera con agentes federales.
Los radicales que estaban prófugos ayer, son Yassir Ali Khan, residente de Warren y Ontario, Mujahid Carswell, de Detroit y Ontario, ambos de 30 años de edad. Las autoridades dicen que Carswell está armado y es peligroso.
Abdullah murió en un depósito en Dearborn, donde los agentes trataban de arrestarlo por cargos de planear vender objetos robados y por posesión ilegal y venta de armas. El líder radical estaba incluido en un auto de acusación penal como resultado de una investigación de dos años.
La vocera del FBI, Sandra Berchtold, dijo que Abdullah se negó a rendirse, y disparó un arma, y fue baleado por los agentes.
En el auto de acusación de 43 páginas, Abdullah es calificado como un extremista que creía que el FBI había provocado la explosión del Centro de Comercio Mundial de Nueva York en 1993 y del edificio federal de Oklahoma City, dos años después. Abdullah golpeaba a los niños con bastones en su mezquita de Detroit, indica el documento judicial, y entrenaba con sus seguidores en el uso de armas de fuego, artes marciales y con espadas.
Ni el líder ni sus colaboradores fueron acusados de terrorismo. Pero el hombre "fomentaba y alentaba a sus seguidores a que cometan actos violentos contra Estados Unidos", dijo un agente del FBI Gary Leone en un documento judicial.
DETROIT (AP).- Las autoridades federales de Detroit dijeron ayer que continúan buscando a tres sospechosos de actividad delictiva que integraban un grupo radical sunita en Estados Unidos, y que uno de ellos está armado y es considerado peligroso.
Andrew Arena, jefe de la oficina del Buró Federal de Investigaciones en Detroit, dijo el jueves que 11 hombres fueron acusados de seguir "una ideología de hibridación extremista" que la rama principal islámica "no reconocería".
Los hombres fueron detectados el miércoles en redadas realizadas en el área de Detroit. Su líder Luqman Ameen Abdullah, de 53 años, murió en una balacera con agentes federales.
Los radicales que estaban prófugos ayer, son Yassir Ali Khan, residente de Warren y Ontario, Mujahid Carswell, de Detroit y Ontario, ambos de 30 años de edad. Las autoridades dicen que Carswell está armado y es peligroso.
Abdullah murió en un depósito en Dearborn, donde los agentes trataban de arrestarlo por cargos de planear vender objetos robados y por posesión ilegal y venta de armas. El líder radical estaba incluido en un auto de acusación penal como resultado de una investigación de dos años.
La vocera del FBI, Sandra Berchtold, dijo que Abdullah se negó a rendirse, y disparó un arma, y fue baleado por los agentes.
En el auto de acusación de 43 páginas, Abdullah es calificado como un extremista que creía que el FBI había provocado la explosión del Centro de Comercio Mundial de Nueva York en 1993 y del edificio federal de Oklahoma City, dos años después. Abdullah golpeaba a los niños con bastones en su mezquita de Detroit, indica el documento judicial, y entrenaba con sus seguidores en el uso de armas de fuego, artes marciales y con espadas.